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Absuelto de agresión sexual por ser el único de raza negra en la rueda de reconocimiento

El Tribunal Supremo ha absuelto a un condenado por agresión sexual y robo con violencia de origen nigeriano porque en la rueda de reconocimiento en la que fue identificado por sus presuntas víctimas era el único de los candidatos de raza negra.
El alto tribunal anula así la condena de 10 años que se le imponía al acusado al considerar que, de este modo, se indujo al error a las mujeres agredidas e invalida la principal prueba de cargo alegando que, en el citado reconocimiento, no se cumplió el protocolo exigido.
Primero señalaron a otra persona
En el reconocimiento había otras cuatro personas de origen iberoamericano, pero las mujeres denunciaron haber sido asaltadas por una persona de raza negra. No obstante, cuando en comisaría se les enseñaron una serie de fotografías sobre los posibles agresores, en un primer momento, identificaron como su agresor a otra persona que no es a quien finalmente se condenó. No fue hasta la segunda exhibición de fotografías cuando señalaron al recurrente.
El acusado también fue condenado por un delito de lesiones por el que se le impusieron doce días de localización permanente, así como la prohibición de acercarse a sus víctimas por un tiempo de ocho y dos años, respectivamente después de salir de prisión.
Indemnizaciones a ambas víctimas
Además, la sentencia imponía la obligación al condenado de indemnizar con 30.000 euros a la primera víctima por daños morales. Asimismo, compensaría con 480 euros a las segunda por las lesiones ocasionadas. El acusado también tendría que abonar la cantidad de dinero correspondiente al valor de los objetos sustraídos.
El recurrente, de 24 años y nacido en Nigeria, ya fue condenado por otros hechos en mayo de 2007 por los que cumple condena actualmente en un centro penitenciario.
Narración de los hechos
Según la sentencia de la Audiencia Provincial, los hechos tuvieron lugar en mayo de 2005 cuando el recurrente asaltó a su primera víctima a las 5.30 de la madrugada. Agarrándola por el cuello y clavándole un objeto punzante en la espalda, le obligó a que le entregase su móvil para posteriormente llevarla a un lugar apartado donde intentó quitarle el pantalón. Finalmente ante la resistencia de la chica, la obligó a mantener sexo oral.
Asimismo, además del teléfono móvil, en su acción, el presunto agresor también le robó un bolso así como una bolsa con ropa, todo ello valorado en más de 400 euros. A consecuencia de este episodio, la víctima sufrió numerosas lesiones físicas, así como una importante situación de ansiedad. El apartado de hechos probados recoge que la misma persona, tres días después, asaltó con el mismo 'modus operandi' a otra mujer que, a base de patadas y gritos, logró evitar la agresión sexual, aunque a ella también le robó sus pertenencias valoradas en 116 euros y sufrió lesiones.