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La Opinión de Gabilondo: 24 de abril

"No hay manera de desanudar el nudo y lograr el mas mínimo acuerdo"
“No hay manera de desanudar el nudo y lograr el mas mínimo acuerdo, pero hay algo que quisiéramos señalar. Tal vez no se esté reparando lo suficiente en que esta pelea por las mociones de censura -lamentable y decepcionante- está constituyendo el primer caso en el que la política vasca no esta mirando a Madrid. La disputa se está convirtiendo en un examen de conciencia de cada partido vasco ante sí mismo y ante la sociedad. Es Euskadi ante su drama, el de la connivencia o la convivencia con el terrorismo, que le ha envenenado el alma. Parece como si se hubiera instalado un diván para el psicoanálisis en la plaza pública, y Euskadi se fuera acercando tímidamente a él. Tímidamente, sí, despacito, pero acercándose. Porque sabe que tiene una cita inexorable, que lleva años aplazando con variadas excusas, pero que habrá de afrontar algún día por derecho si quiere tener futuro. Ya se oyen algunas voces, como las del diputado general de Vizcaya, un alto mando del PNV, pregonando en acto solemne que Euskadi es un país enfermo. Hace mucho que lo creemos y no lo sanará un referéndum. Se curará cuando se secularice y observe la vida política como un hecho laico, no religioso, y menos aún místico. Hoy, el País Vasco padece un trastorno grave de doble personalidad. Su economía vive en la racionalidad del mundo moderno, incluso en la vanguardia, mientras que su política esta envuelta en las brumas del ensimismamiento y la irracionalidad. Y corre el riesgo de que el trastorno se haga irreversible.”