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Dexter

DexterCUATRO
¿Puede un psicópata ser bueno?
Dexter es un ciudadano modélico. Trabaja en la policía como forense especializado en el análisis de las muestras de sangre que quedan en las escenas del crimen y todo el mundo admira su profesionalidad y exhaustividad. Sus colegas de profesión lo consideran un amigo, para sus padres era un hijo ejemplar y es el mejor hermano mayor que su hermana adoptiva podría desear. Y, como novio, es delicado y paciente.
Pero su vida aparentemente tranquila y en orden esconde un lado oscuro que, gracias a su meticulosidad y perfeccionismo, puede seguir manteniendo en el más absoluto secreto. Dexter es un psicópata que siente una fascinación incontenible por la sangre y la descuartización humanas, necesidad que satisface asesinando a quien, según él, no merece vivir.
¿Qué diferencia a Dexter de sus víctimas (asesinos en serie sin escrúpulos, culpables de diferentes delitos que lograron quedar impunes ante la justicia)? ¿Sus principios? ¿Su moral?
Dexter escoge a sus víctimas rigiéndose por lo que él llama el Código de Harry, una serie de normas que su padre adoptivo le fue enseñando cuando descubrió que su hijo era un asesino en potencia. Pero es más un método que una convicción propia, sabe que hay personas que merecen morir más que otras porque su padre así se lo enseñó. Dexter carece de moral porque carece de sentimientos, y es esta la característica básica que define la apasionante personalidad de uno de los personajes más carismáticos de la televisión.