Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

'Woody burger & lobster' pone en marcha su primera franquicia

Nuria y Eduardo son los fundadores de 'Woody Burger & Lobster', un nuevo concepto de hostelería sin tradición en nuestro país que basa su éxito en ofrecer a los clientes dos productos muy diferentes pero de gran calidad: hamburguesas y bogavante. Empeñados en triunfar en el mundo de la hostelería, abrieron su primer local hace 8 meses. La acogida ha sido fantástica y ya están pensando en expandirse y empezar a abrir franquicias por toda España. Ese es su objetivo y para conseguirlo cuentan con la ayuda de 'La incubadora', que les pone en contacto con profesionales de éxito que les aconsejan en este complicado camino. 

Nuria y Eduardo son una pareja con un objetivo claro: expandir por toda España su restaurante, 'Woody burger & lobster', un local en el que puede disfrutarse de la clásica hamburguesa y del delicioso bogavante, . Sin embargo, su propósito es hacerlo sin bancos de por medio sino implantando franquicias y buscando inversores. 
Una central, imprescindible para franquiciar
La franquicia será el caballo de batalla de estos dos emprendedores pero, ¿están de verdad preparados para ese reto? Nuria y Eduardo tienen una convicción y una seguridad en si mismos que desafían cualquier obstáculo pero los expertos creen que aún deben perfeccionar muchas cosas para poder iniciar la aventura de las franquicias. Sin embargo, a Nuria y Eduardo les urge franquiciar su negocio. "Sería fantástico abrir locales propios pero financieramente no podemos y tendríamos que hacerlo más lento y siempre pensamos que alguien pueda copiar el modelo", dice Nuria.
Nuria y Eduardo están apostando fuerte por la franquicia pero no cuentan con las infraestructuras adecuada. Jacinto Llorca, consultor y formador en retail, considera que podrían estar precipitándose. "Hay que asentar este negocio, crecer con este negocio y después plantearse cómo franquiciar. Quizás vayan demasiado rápido. Querer franquiciar sin una central y sin unos recursos que sirvan para canalizar todo el esfuerzo que hay que hacer es sinónimo de fracaso."
Aitor, el cocinero de 'Woody Burger & Lobster', comparte la opinión de Jacinto Llorca. "Necesitamos un sitio en condiciones y esto no está en condiciones ni para trabajar ni para formar a nadie."
Sergio Rivas, empresario: "No os franquiciéis porque perdéis el control del negocio"
Otro de los problemas de Nuria y Eduardo para expandirse es la escasa visibilidad de su restaurante.Están en redes sociales, hacen buzoneo y radio pero se quedan cortos. Necesitan darse a conocer y para ello necesitan la ayuda de una agencia de comunicación. "En el tema de comunicación estamos un poco perdidos. Con los medios que tenemos no podemos avanzar. Vamos dando palos de ciego", dice Eduardo.
Gracias a 'La incubadora', Nuria y Eduardo se ponen en contacto con J. Antonio Tovar, un director de comunicación que elabora un plan de comunicación en el que se darán a conocer a través de una nota de prensa y que les abrirá las puertas de la televisión. "Se trata de un negocio único en España y eso les permite ser pioneros a nivel comunicacional. Han elegido el formato de expansion de franquicia y tienen que darse a conocer lo antes posible", dice Tovar, que consigue que aparezcan en publicaciones como 'El economista', lo que les da una mayor visibilidad.
Con una mayor visibilidad en el mercado, Nuria y Eduardo necesitan darse a conocer a potenciales inversores que quieran abrir una franquicia. Para ello realizan una presentación ante empresario. Sin embargo, no tienen éxito. Ningún inversor se interesa por 'Woody Burger & Lobster'. Tras la exposición, el empresario Sergio Rivas se reúne con ellos para darles algunos consejos. "No os franquicieis porque perdéis el control del negocio. Un franquiciado es un empresario independiente. No os pongáis nerviosos", les ha dicho Rivas, que cree que los empresarios que fracasan es porque han empezado a franquiciar demasiado rápido por el miedo a que les copien el negocio. "Si te equivocas y el original no es perfecto, la fotocopia 1.000 es un desastre."
Álvaro Samper': "No vendemos franquicias seleccionamos compañeros de viaje"
Montar una franquicia y que funcione es un trabajo complicado. Nuria y Eduardo no quieren cometer errores y antes de iniciar su expansión se reúnen con Álvaro Samper, director de 'Mercado provenzal', que les explica cómo consiguió crear un local de éxito. "No vendemos franquicias seleccionamos compañeros de viaje. Vamos a trabajar con unos beneficios que son los muchos - pocos, que es cobrar un precio que nos da muy poco beneficio de mucha cantidad de tickets. La expansión no tiene que ser rápida y arriesgada o lenta y segura. Crecemos en base a la demanda. No nos endeudamos y hemos querido crecer  de la mano de nuestro crecimiento natural. Hay que crecer a un ritmo suficientemente rápido para no caer en el riesgo de abrir tanto que no controlas pero no ser lentos para que no te ahogen los gastos fijos", dice Samper, que cree que su modelo es aplicable a cualquier negocio.
Los dueños de Woody Burger & Lobster son conscientes que sus futuros franquiciados son sus representantes y por lo tanto ponen en juego su imagen. Para evitar posibles errores quieren saber cómo tratar a sus franquiciados para lo que se reúnen con Susaña Piñeiro, una exfranquiciada, que les explica cómo debe ser la relación entre franquiciador y franquiciado. "El problema es que las franquicias en España no están reguladas. A mí no me dejaban opinar de nada, eras un empleado sin sueldo. No tengáis la cultura del pelotazo, hay que atender a los franquiciados." El mensaje de Susana ha quedado grabado en Nuria y Eduardo. "El fracaso del franquiciado es nuestro fracaso"
Nuria y Eduardo consiguen un local donde formar a sus futuros franquiciados
Tras la negativa de Aitor, su cocinero, a formar a los futuros franquiciados en su cocina, Nuria y Eduardo comienzan la búsqueda de un local que se adecúe a sus necesidades. Tras una larga búsqueda, encuentran un local a su medida por muy buen precio.
'Woody burger & lobster' pone en marcha su primera franquicia
El plan de comunicación surte efecto y varias personas se ponen en contacto con Nuria y Eduardo para montar una franquicia de 'Woody burger & lobster'. Uno de ellos incluso ha encontrado un local idóneo para montar el negocio. Sin embargo, la negociación no será fácil. Chema quiere introducir varias modificaciones que no convencen a Nuria y Eduardo.
Los fundadores de Woody burger & lobster no quieren renunciar a la zona infantil pero Chema cree que hay que buscar una alternatia que no convierta el restaurante en una guardería. Finalmente, todos ceden. No se acotará una zona infantil pero se creará una zona ambivalente en la que los niños puedan jugar.
Introducir nuevos platos en la carta es algun fundamental para Chema, que se decanta por el chuletón. Esa opción no es contemplada por Eduardo y Nuria, que le proponen introducir en el menú el T - bone, un filete elaborado a la parrilla en el que puede verse el  hueso en forma de T. Tras una dura negociación, Nuria y Eduardo llegan a un acuerdo con Chema. La primera franquicia de 'Woody burger & lobster' ya está en marcha.
Tras varias semanas de trabajo con 'La incubadora', Eduardo y Nuria han mejorado y aprendido muchas cosas. Introducir un producto nuevo en un mercado virgen y la flexibilidad que han demostrado son un punto a su favor y les ha permitido conseguir su primer franquiciado."Hemos escuchado muy buenos consejos, hemos desechado otros. Lo importante es ir paso a paso, poder hacer el número de restaurantes que podamos abarcar a nuestro ritmo y montar la estructura conforme haya peticiones. Tenemos el concepto muy claro y la respuesta del público es fantástica", dicen Eduardo y Nuria, que están dispuesto a cambiar determinados aspectos pero sin cambiar el concepto. "Podemos corregir, escuchar y mejorar pero la idea y el concepto no se va a cambiar". Sin embargo, la precipitación, la falta de liquidez y no tener un centro de formación pueden jugar en su contra.