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Jenni: "Mi madre no se merece que me comporte así, es horrible"

Jenni es un claro caso de abuso y de cambio de roles. A su 20 años, la joven coarta la felicidad de su madre, la vigila al minuto, registra su habitación y le impone sus normas con agresiones y amenazas. La autoridad familiar emana de ella a base de violencia, sin importarle el daño que pueda infringir. Gracias a Pedro García Aguado y a Sonia Cervantes, Jenni se da cuenta de que su comportamiento le va a hacer perder a su familia. "Me arrepiento y voy a cambiar 100%", dice Jenni, que por primera vez reconoce que siente miedo a perder a su madre y que ha sido capaz de superar la muerte de su padre.

"Mi madre me da mucho asco, no la quiero", dice Jenny con frialdad sobre su relación con su madre, que está paralizada por el pánico y es incapaz de plantarle cara. "Mi hija es muy machista, vengativa y muy agresiva. Se pone como una energúmena y me da miedo. Es lesbiana y es el hombre de la casa", dice Ana, a la que su hija no perdona que siete meses después de la muerte de su padre iniciara una nueva relación. "Quiere que esté sola, no quiere que sea feliz."
Celosa, descontrolada y tirana, Jenni ni siquiera puede oír la voz de su madre. Una palabra basta para que la joven estalle y comience a insultarla. Jenni controla la vida de su madre a base de amenazas y agresiones e implanta el terror para impedir que rehaga su vida. "Te voy a reventar, subnormal", "Muérete ya imbécil", "Prostituta, dan vergüenza las pintas que llevas." Esas son algunas de las frases que Jenni dedica a su madre, que se siente incapaz de reconducir la situación.
La familia de Ana, su gran apoyo
Aunque Ana vive sola con su hija, cuenta con el apoyo de su familia, que siempre acude a su llamada. "Estoy cansada de sufrir", les dice entre lágrimas a su familia, que contempla impotente la situación que vive Ana. "Mi hija estásufriendo mucho y tiene miedo d eque cualquier noche pierda la cabeza y le haga algo", dice la madre de Ana que tiene que abandonar su casa y dormir en un hotel por recomendación de Pedro García Aguado después de ser testigo de una situación de violencia entre madre e hija. "O borras la violencia de tu mente como solución a las cosas que no sabes aceptar o mal vas. Estás muy equivocada y así la única perjudicada vas a ser tú... No permites que tu madre sea libre y sea como es. La única verdad quieres que sea la tuya. Cuando te dicen las cosas que no te gustan lo único que sabes hacer es insultar y amenazar."
Ana nunca ha ejercido su autoridad sobre Jenni
Con los años, la situación en casa de Jenni y Ana María se ha vuelto insostenible. Pedro García Aguado quiere saber en qué momento se produjo el intercambio de roles y cómo era la situación familiar antes del fallecimiento del padre de Jenni. "Yo trabajaba muchas horas fuera de casa y no le reñía. Su padre la castigaba y yo le levantaba el castigo. No he podido tener la mano dura. He querido ser más amiga, que no pensara que soy una madre estricta. Soy incapaz de castigarla", dice Ana, que reconoce que la enfermedad de su marido marcó mucho el devenir de las cosas. "Estuvo al lado de su padre y a mi lado. Ha sufrido mucho y no quiero que sufra más. Le dije que su padre iba a morir y que teníamos que ser fuertes y luchar unidas", dice Ana, que poco después de la muerte de su marido rehizo su vida. "Era demasiado pronto pero yo le pregunté. Si me hubiera dicho que no lo metiera lo hubiera respetado. Entre ellos hubo un choque."
El miedo no deja actuar a Ana, que desoye los consejos de su familia y se niega a denunciar a la joven. "Ha cogido el rol de hombre. Me han dicho que la denunciara y no lo voy a hacer. Me dijo que si la denunciaba me preparara. Tengo miedo de que no sepa reaccionar y me haga daño", dice Ana, que reconoce que siempre le ha dado todo lo que ha pedido. "Ha adoptado el rol de estar encima de ti y el hecho de sobreproteger no te permite poner normas ahora. No le has censurado y no le ha llegado el mensaje. Tienes que plantarte, decir que no es lo correcto y que lo que hace tiene una consecuencia... Se comporta así para tenerte sometida. Cedes a la amenaza y eso te inmoviliza. Tienes que tener firmeza porque así su estrategia se va a ir rompiendo", dice Pedro Gacía Aguado. 
Es  más importante para el cambio de Jenni tu actitud que la suya
Ana tiene que superar sus miedos y enfrentarse a su hija para retomar las riendas de la situación. "Es  más importante para el cambio de Jenni tu actitud que la suya. El pánico paraliza", dice Sonia Cervantes a Ana, que se da cuenta de que ella también tiene que cambiar. "Yo quiero otra vida difernte con mi hija", dice Ana, que cuenta con el apoyo incondicional de su familia.
La familia de Jenni se planta
Jenni se siente sola, culpa a su madre de que su familia la considere lo peor y le reprocha que no tardara más que unos meses en rehacer su vida. "Me has intentado comprar con todo, si hubieras tenido más mano dura no sería así. Soy la única que echa de menos a papá", le espeta a su madre, con la que es incapaz de controlar su ira. Su comportamiento provoca el sufrimiento de toda su familia, que decide hablar con ella y darle un ultimátum. "O cambias o nos pierdes a todos y a tu madre", le han dicho a Jenni, que poco a poco se da dando cuenta de la realidad en la que vive. 
El equipo nacional de waterpolo femenino ayuda a Jenni
Tras varias semanas de trabajo, y cuando Jenni ha empezado a tomar conciencia del daño que hace a su familia y el peligro de perder todo, Pedro García Aguado pide ayuda a la selección femenina de waterpolo. El cambio de Jenni empieza a ser evidente y acepta el reto de entrenar con las chicas. "Sé que puedo y quiero intentarlo", dice la joven, que escucha muy atenta la experiencia de la waterpolistas. "Nosotras sumamos fuerzas. Cuando estás sola en la portería es muy difícil parar las pelotas, para eso necesitas un equipo y es lo que tienes que hacer en tu casa, necesitas a alguien. Tú sola no puedes ir a ningún sitio", le dicen las chicas a Jenni, que está dispuesta a iniciar una nueva vida. "Desecha ese odio y ese resentimiento y empieza construir con tu madre", le dice Pedro García Aguado. 
Jenni, marcada por la muerte de su padre
Cuando Jenni tenía once años, su padre falleció. Su muerte marcó a la joven, que vio como siete meses después su madre rehacía la vida con otro hombre que se fue a vivir a su casa. "Me da asco, no la soporto. Desde que se murió mi padre si que he perdido el respeto y no le perdono que  a los siete meses entrarar un tío en casa", dice Jenni que reconcoe que no ha podido pasar página porque no pudo despedirse de él. "Siempre lo pago todo con mi madre. Lo de mi padre me mata muy lentamente porque no lo llego a superar. Intento controlarme pero a veces... Para mí fue un desastre. Nunca me imaginé verle así. Cuando le vi tumbado se me cayó el mundo entero. Me pidió un abrazo y me fui corriendo. Se ha muerto sin poder decirle adiós y siempre pienso que si le hubiera dado un abrazo, a lo mejor hubiera estado más tiempo conmigo. Eso me come por dentro."
Tras varias semanas de trabajo, Jenni se derrumba y reconoce que teme quedarse sola. "Sé que mi madre se va a morir y sé que me voy a quedar sola en esta vida. Me da miedo la soledad. No puedo estar sin ella porque quiero saber como está y no quiero que esté sola porque estoy yo", dice Jenni, que comprende que su madre sigue a su lado porque el miedo la atenaza. "A la mínima que ves que se puede ir, la atraes con chantajes como si fuera una posesión."
Jenni supera el pasado
Jenni siente gran admiración por Sonia Cervantes, cuya aparición resulta clave en el programa. "Me inspira tranquilidad. La admiro", dice Jenni, que acompañada de la psicóloga afronta sus miedos y la muerte de su padre. "Aún no me creo las cosas, el miedo, el que no lo iba a ver más... Me hubiera gustado despedirme, darle un beso y eso me mata por dentro. He culpado a mi madre y me cuesta ver que otro hombre entra en casa y ocupa el lugar de mi padre", dice Jenni, que reconoce que teme quedarse sola. "Tengo miedo de que me deje de lado. Quiero verlo, no puedo verlo muerto. No sé superarlo...", dice Jenni, que con la ayuda de Sonia Cervantes tirar para delante y supera el miedo dando un simbólico salto al vacío. "Estoy feliz", dice la joven", que reconoce que hasta ahora siempre escuchaba a sus miedos.
Jenni se reconcilia con los suyos
Tras la intensa terapia con Pedro García Aguado y su equipo, Jenni se da cuenta de sus errores y decide empezar de cero apoyada por los suyos, que siempre estarán a su lado. "Mi madre no se merece eso. Es horrible. No me gusta verme así. Me arrepiento y voy a cambiar 100%", dice Jenni, que pide perdón a toda su familia. "Lo siento mucho, me voy a portar bien. Me he dado cuenta de las cosas."