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Aurora, una propietaria que convive con los okupas en su propia casa

Aurora alquiló dos habitaciones de su casa para poder ganar un dinerito extra ya que su renta era muy baja. Sin embargo, cuando se cumplió el año de alquiler, Aurora no quiso renovarlo y los inquilinos se convirtieron en okupas. Aurora no los puede echar porque solo los juzgados tienen la potestad de desalojar un okupa y tampoco puede cambiar la cerradura porque sería un desahucio forzoso y podrían denunciarla. Su casa se ha convertido en un sitio inseguro para ella. Ya no tiene agua porque no puede pagarla y los okupas le han desmantelado la cocina entera. Vive en su propia casa encerrada en su habitación. Durante el tiempo que estuvimos en la vivienda, aparentemente no había nadie en las habitaciones, pero de ambos dormitorios salieron dos personas corriendo, una de ellas agrediendo al cámara. Aurora asegura que tiene miedo, que vive con ansiedad y que su propia casa se ha convertido en el lugar donde se siente más insegura.