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La mediación con un okupa termina con la retirada de la custodia de sus perros

Omar okupó la casa en noviembre de 2016. Tiene 23 años, trabaja de repartidor por 70 euros semanales en negro, está haciendo un curso de formación, su novia está embarazada y su familia no puede ayudarle. A pesar de que el propietario fue a juicio, la sentencia no fue resuelta a su favor. ‘En el punto de mira’ trata de mediar la situación y que el propietario y el okupa lleguen a un acuerdo. El propietario se ha mostrado muy comprensivo con el chico, pero le ha hecho entender que no puede tener la casa en la situación en la que está y que él acepta que se quede hasta que pueda buscar un nuevo hogar a cambio de un alquiler y de que cuide la vivienda, pero seguro que no se esperaba lo que vio. Omar no reniega de que entremos en la casa, el problema es cuando vamos a entrar en el interior apreciamos un panorama desolador: la casa está llena de heces de los tres perros que tiene y uno de ellos se encuentra enfermo. En ese momento, intercedemos para que la protectora más cercana se haga cargo de ellos. Omar asume que no puede hacerse cargo de sus mascotas y solo pone facilidades. No sabemos si llegará a realizarse el pacto entre propietario y okupa, pero Omar  accede a pagar un alquiler simbólico e irse de la vivienda en cuanto pueda dejándola lo más arreglada posible.