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Manuel: "A mi no me vacila ni Dios"

Manuel, un joven violento y egocéntricocuatro.com

A sus 19 años, Manuel se cree el mejor y no permite que nadie le lleve la contraria. Vive con su madre, a la no perdona por separarse de su padre y a la que considera culpable del divorcio. Sin oficio conocido, Manuel se busca la vida trapicheando con drogas. Su madre está desesperada y piensa en renunciar a su hijo en el juzgado para que su padre se haga cargo de él.

Violento, egocéntrico e incontrolable. Así es Manuel, un joven con problemas con las drogas y el alcohol que golpea a todo el que le lleve la contraria. “Soy muy hijo de puta. A mi no me vacila ni Dios”, dice el propio Manuel que vive con su madre desde que sus padres se separaran.
A sus 19 años, Manuel no trabaja y se busca la vida traficando con drogas. "Si hay que vender hachís, si hay que vender cocaína, si hay que vender algo, se vende", dice el joven. 
Manuel pierde el control con facilidad y recurre a la violencia para solucionar los problemas, aunque el mismo se ha puesto un límite con su madre. "Cuando pierdo el control con tal de no dar a mi madre doy a cualquier cosa."
Su madre, dispuesta a renunciar a él
La situación en casa de Manuel es insostenible. Los enfrentamientos con su madre son constantes. Según Manuel, su madre es la responsable de la separación y no la perdona por ello.
Su madre está desesperada. No se siente con fuerzas de seguir adelante y está dispuesta a renunciar en un juzgado para que su padre se haga cargo de su hijo y se lo lleve porque no puede más.