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Comienza el descenso al infierno

Por si fuera poco descubrimos que la única vía por donde se podía descender hacia el lago de lava estaba llena de piedras sueltas; un mal paso y el que bajaba el último podía provocar un desprendimiento sobre los que iban debajo. Tras colocar los primeros tramos de cuerda fija tuvimos una cosa clara: Pedro y David no podían bajar; era demasiado peligroso.