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Rally de los Faraones

El Rally de los faraones es el segundo más duro después del Dakar. Y yo he cometido la temeridad de hacerlo sólo cinco meses después de sufrir graves fracturas a causa de una caída en moto en las dunas de Marruecos.
Pero soy de Castilla y León y muy tozudo, y me he operado y rehabilitado en tiempo record. En contra el consejo de los cirujanos y de mis fisioterapeutas decidí participar.
Lo he hecho porque me motivan los retos, y también porque tenía las motos listas y pagadas, un estupendo equipo de mecánicos, y hasta un coche de asistencia. He liado una buena y no podía dar marcha atrás. Así que me he entrenado como un poseso, haciendo varias horas de rehabilitación, de gimnasio, enmoto (en cuanto pude) y todo lo inimaginable para estar lo más a punto posible dentro de estas extrañas circunstancias. Las lesiones están tiernas, pero los músculos se me han puesto duros como piedras.
Los primeros días han sido jornadas tensas, lleno de temores y de nervios. Una mala caída sería fatal. Pero luego he empezado a divertirme. Podréis conocer cómo es un rally desde dentro y saber cómo he capeado esta temeridad en los dos capítulos sobre Faraones.