La escolarización temprana de los niños favorece su ascenso social y rendimiento académico posterior, según la OCDE

EUROPA PRESS 21/06/2017 13:57

"La educación y la atención de la primera infancia puede ayudar a sentar las bases para el futuro desarrollo de aptitudes, el bienestar y el aprendizaje", señala la OCDE tras analizar por primera vez el acceso de niños menores de tres años a la educación, la financiación, los planes de estudio, la situación del personal docente, su cualificación y salario o la participación de los padres en 35 países de la OCDE y varios asociados, entre los que se encuentra España.

Esta organización internacional analiza y pone de relieve la relación entre el número de años de los niños en la educación Infantil de primer ciclo y el rendimiento académico a los 15 años en su informe PISA, así como los efectos de este tipo de educación en la salud y el bienestar del alumnado y en la empleabilidad de las madres.

"Los países deben intensificar sus esfuerzos para proporcionar educación y atención de la primera infancia, asequible y de alta calidad para mejorar la movilidad social y dar a todos los niños la oportunidad de desarrollar su potencial", subrayan los autores del documento, que añaden que los niños de entornos desfavorecidos se benefician más de esta etapa educativa y que matricularlos en ella "generaría los mayores retornos" en el futuro.

En concreto, la OCDE demuestra que existe una fuerte relación entre las tasas de matriculación de los niños menores de tres años en escuelas infantiles y la participación de las mujeres en el mercado laboral, tal y como ocurre en Dinamarca, Luxemburgo, Países Bajos o Portugal, donde más del 70 por ciento de las madres trabajan, diez puntos más que en España.

Esta organización defiende que los servicios que dan las escuelas infantiles "deben ser más asequibles" económicamente y sostenidos con fondos públicos para que "más madres con hijos pequeños vuelvan al trabajo".

ETAPA EDUCATIVA, NO SÓLO ASISTENCIAL

Sin embargo, advierte de que el acceso universal a la educación a esta edad "no es garantía de una buena calidad" y plantea que esta escolarización temprana sea competencia de los ministerios de educación de los países y no de los de asuntos sociales para que esta etapa no sea meramente asistencial y de cuidado, sino también educativa, con una calidad más homogénea.

Además, sostiene que la etapa de la educación en la 'primera infancia' (cero a tres) y 'preescolar' (de tres a seis años) tienen que estar más integradas en el sistema educativo para que la transición a la obligatoria, que en la mayoría de los países comienza a los seis años, no sea brusca.

También defiende que, aunque el nivel formativo de los maestros de infantil ha aumentado, sus salarios son inferiores a los del resto de profesionales de la educación y es una profesión altamente feminizada, que en el caso de España alcanza el 93%. Subraya que la mejora retributiva y de las condiciones laborales de este colectivo atraería a gente joven a esta profesión.

La OCDE apunta que el compromiso de los padres también es clave en la educación temprana, no sólo ayudando a los niños para que aprendan en casa, sino teniendo más contacto con el personal docente, algo que "está fuertemente asociado con el posterior éxito académico y el desarrollo emocional de los niños".

ESPAÑA SUPERA A LA MEDIA

El informe muestra las tasas de matrícula de los niños menores de tres años en escuelas infantiles o guarderías con datos de 2014, donde la media de los países de la OCDE se sitúa en el 34%. En España esta tasa asciende al 38% y es superior a la de Finlandia (28%), Japón (31%) o Corea (35%). Los que presentan tasas superiores de matriculación a esta edad son Dinamarca (65%), Islandia (60%) y Holanda (56%).

De media, en los países analizados, los alumnos de menos de tres años acuden a la escuela 30 horas a la semana, un dato que en el caso de España desciende a 27 horas, aunque son diez más que en Reino Unido y Holanda (17 horas). Los que más horas asisten a las guarderías son los letones (39), alemanes e islandeses (38 ambos).

En cuanto a la tasa de matriculación de los niños de tres a cinco años, el promedio de la OCDE asciende hasta el 85 por ciento, doce puntos menos que España (97%), donde la práctica totalidad de los menores de esta edad asiste al colegio. Francia, por su parte, alcanza el 100%, seguida de Bélgica y Dinamarca (98% ambas).