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Una pulsera de actividad física, clave en la investigación de un crimen pasional

Esta semana, en 'Misterio 4.0', hemos querido recordar un perturbador caso ocurrido en 2015 en Estados Unidos. Un hombre fue encontrado atado a una silla de su cocina y, a pocos metros, el cadáver de su mujer. Este hombre declaró que un desconocido había matado a su esposa, algo que quedó desmontado cuando la policía analizó los movimientos de la fallecida gracias a la pulsera de actividad física que aún llevaba en su muñeca. La tecnología se convierte una vez más en el principal enemigo de los asesinos.