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La voz de una psicofonía en Cuarto Milenio: “No lloréis mirando mi cadáver”

De nuevo, una psicofonía es protagonista en ‘Cuarto Milenio’. Un equipo del programa, compuesto por creyentes y escépticos, se trasladó a la casa de una familia que aseguraba que un ente o fenómeno llevaba tres años arrojando cosas por el aire de unas paredes a otras. La psicofonía hecha en el lugar es lo más contundente. En ella se oyen frases del tipo: “No lloreís mirando mi cadáver”.

Objetos volando sin sentido
Cuarto Milenio ha visitado a una familia con un testimonio escalofriante. Todos sus miembros aseguran haber visto objetos volando de un lado a otro de su casa. “Esa fuerza nos rompió las dos cristaleras que teníamos en casa, una de ellas con una figura que teníamos en una estantería. Llevamos 3 años con golpes fuertes. Al principio eran cosas pequeñas, como luces…y lo hemos visto todos los miembros de la familia y también la gente que ha venido a casa”. Se nota cuando hay algo, te parece ver algo, o sientes que ha pasado algo a tu lado. Mi nuera vio en el pasillo un vaso volando en el aire y una especie de cara, como humo o energía. Pero no hemos visto más, solo lo hemos sentido”, ha dicho el patriarca de la familia.
¿Cuál puede ser el origen de esta especie de poltergeist? Hubo un suicidio en la casa hace años. “Lo único que sabemos es que, antes de venirnos a vivir aquí, un hombre se ahorcó en el edificio. Y que la pareja de abuelos que vivía aquí antes se fue porque también les pasaban cosas”, ha continuado el patriarca.
Más frases de la psicofonía: "Tranquilo, tranquilo"
Los expertos de la mesa de debate del programa han querido pasar una noche en la casa, sin la presencia de la familia. La experiencia ha sido muy diferente: nuestro escéptico, José Manuel Nieves, no ha percibido nada; nuestro creyente sí: "Acabo de oír un ruído que no es nada común, no es el típico crujido de madera. Y ahora un golpe muy fuerte...y ahora se ha encendido la televisión sola y se ha vuelto a apagar”, ha descrito Santiago Vázquez. Pero lo más impactante ha sido la psicofonía realizada en la casa, en la que se han distinguido frases y sonidos escalofriantes: "No lloréis mirando mi cadáver", "Tranquilo, tranquilo" y "Yuhu, Yuhu".