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Los bosques encantados de Cluj

En lo más profundo de Rumanía, descansan los bosques de Cluj. Inadvertidos para el gran público, desde hace siglos esconden un gran secreto que solo algunos se atreven a investigar. Cuando entras en el bosque tienes que tener muy clara una idea: "cualquier cosa es posible". Si actúas de forma violenta con el bosque, el bosque actúa de forma violenta contra ti.

Desde 1950, muchas personas han sido testigos de fenómenos para normales. "En 1953, aparecieron las primeras informaciones del caso con las fotografías de un ingeniero llamado Alexandru  Sift que investigó el caso a fondo", cuenta la periodista Zoila Rodica.  "En realidad, siempre hubo fenómenos paranormales en ese bosque incluso antes de las fotografía", cuenta Ovidiu Nemes, investigador especialista en Cluj.
Sin embargo, fue a partir de la década de los 90 cuando se popularizaron pero se habla de luminarias y apariciones mucho antes.  "Una noche nos topamos con unas ruinas medievales. Solo unos días después ya no estaban allí", atestigua el periodista Cristian Muresau.  "En las zonas donde parece haber alteraciones geomagnéticas, se han encontrado vestigios que confirman que allí se celebraron rituales sagrados hace miles de años",  explica Zoila Rodica.
Además, a lo largo de la historia se han producido importantes desapariciones en su interior. Algunas de ellas, aún sin resolver más de cuarenta años después. "En 1965, hay ya testimonios de un pastor que cuidaba de su rebaño y que desapareció en el bosque con todas sus ovejas. Se han producido ya varias desapariciones. Al bosque se le conoce como el triángulo de las Bermudas de Rumanía. Algunas personas han aparecido tiempo después, pero no se han atrevido a contar lo que han visto", cuenta Nemes.
Desde los años 70, diversas personas han acudido hasta allí para ser testigo de los insólitos hechos que parecen acontecer en el bosque. "Existe el caso de una mujer que tenía un hijo de diez años. Una tarde, atravesando el bosque sintieron un fuerte escalofrío mientras los rodeaba una gran niebla. Perdieron la consciencia y despertaron en su casa", relata Nemes. Zoila Rodica asegura haber visto tres luces muy fuertes. "Casi podríamos decir que son esferas de energía", cuenta Nemes.
También hay testigos que han sufrido todo tipo de anomalías electromagnéticas y otro tipo de fenómenos aparentemente inexplicables. "Durante mi última visita, pude comprobar que todos los que intentaron hacer fotografías con equipos digitales no pudieron. Salieron todas negras. A determinadas horas, es imposible fotografiar y grabar nada",  explica el historiador Mihai Soneriu que vio como sus coches cambiaron de sitio. "Las personas que vinieron conmigo, hicieron fotos. Al revelar las fotos, aparecieron unas esferas de luz", explica.
Los testigos aseguran haberse topado con apariciones de extraños seres que deambulaban por el bosque. "Hay personas que han sido testigo de apariciones en forma de humanoides", cuenta Nemes. Sin embargo, durante nuestra entrevista parece cerrarse por completo cuando le pedimos que relate su experiencia cuando vio los humanoides. "Lo que he visto no se puede contar", sentencia Nemes.
Los casos que más han preocupado a los investigadores son los misteriosos daños que sufren el entorno natural si no también algunas personas que entran en el bosque. "Empecé a escuchar el sonido de personas rodeándome. En ese momento, llego un viento muy fuerte y seguía escuchando a esas personas", cuenta Rodica. Nemes dice que se experimente un dolor de cabeza muy fuerte durante dos días.  "El caso más singular es el de una mujer que sufrió quemaduras en la piel al entrar en el bosque", relata un investigador.
El caso más impactante es el del periodista Cristian Muresau. "Teníamos a mano un equipo para detectar radiaciones. Al llegar a una zona concreta, la aguja indicaba valores muy altos. Constatamos que la radiación estaba en el aire y variaba con el viento", explica. Muresau estuvo en el foco más activo de la radiación durante 13 minutos. Días después su ropa y su cuerpo conservaban la radiación.  Se le cayó parte del pelo y tuvo problemas de salud. "En seis meses, parecí envejecer diez años", cuenta.