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Las apariciones de El Escorial

¿Una  secta con ánimo de lucro  o simplemente una congregación religiosa?

La vida de Luz Amparo Cuevas, una humilde empleada de hogar cambiar en noviembre de 1980. A partir de esa fecha empieza a tener, y según sus propias palabras, encuentros con el Señor. Por aquel entonces, trabaja para Julia Sotilla una mujer que no es creyente y que, según dice, descubre al Dios a través de Luz Amparo cuando ésta empieza a revivir en su cuerpo la pasión de Cristo. El 14 de junio de 1981 en Prado Nuevo, Amparo asegura que ve a la virgen y dice que le pide que construya una capilla y el agua de la fuente curará. Será el primer mensaje y habrá muchos más. Amparo sigue yendo al Prado Nuevo, está segura que se le ha encomendado una misión sagrada. Poco a poco los adeptos se multiplican convencidos de que posee unos dones que solo pueden haber sido otorgados por Dios. Algunas personas deciden ayudar a Luz Amparo a cumplir los mandatos de la virgen y así comienza gestarse su obra y su comunidad que hoy tiene sesenta miembros que los comparten todo. Pero también hay muchas personas que dudan de la supuesta elegida sosteniendo que todo aquello no tiene ningún sentido.  La Iglesia, decidida a comprobar si los fieles siguen a la mujer o a la virgen le prohiben acudir al prado cuando haya gente. Pero a pesar de su ausencia los peregrinos no disminuyen. Hoy la obra que inició Luz Amparo cuenta con miles de fieles.