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“Gracias a mi padre por apretarme el casco porque si no, habría fallecido”

Andrés Contreras habla, por primera vez ante una cámara. Lo hace desde el hospital en el que permanece desde que una conductora borracha y drogada se lo llevará por delante. A él y varios ciclistas más en Valencia. Tres murieron, entre ellos, su propio padre, a quien hoy da las gracias por ajustarle bien el casco que le salvó la vida.