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Los padres de Charlie Gard tiran la toalla: dejarán marcharse al pequeño

Ya no hay esperanza para Charlie Gard, el bebé británico que ha conmocionado al mundo con su enfermedad terminal. Tras dos meses luchando por ofrecerle una alternativa a la muerte digna, sus padres hoy han puesto fin a la batalla legal.  Se dan por vencidos y retiran la petición por la que tanto han luchado, la de trasladar al pequeño de 11 meses a Estados Unidos, donde iba a ser sometido a un tratamiento experimental.

La enfermedad que padece Charlie, agotamiento mitocondrial, es muy rara. Tan sólo hay 16 casos en el mundo y no tiene cura. Afecta al cerebro. El pequeño no puede oír, llorar ni moverse. Respira y se alimenta gracias a una máquina. Por eso, sus médicos defendían desde el primer momento que el bebé fuera desconectado.

Pero sus padres, Connie y Chris, no quisieron rendirse entonces y comenzaron una lucha titánica por garantizarle el acceso a un tratamiento experimental que pudiera curarle. Las opciones: EEUU o Italia.

Reunieron más de un millón de euros y 500.000 firmas de apoyo. El papa se ofrece a facilitar pasaporte del Vaticano para que el pequeño pueda viajar sin problemas. Y Donald Trump también ofrece su ayuda. El Congreso de EEUU le da la nacionalidad.

Pero tanto el Supremo como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazan el tratamiento.

Mañana se iba a tomar la decisión final, pero Chris y Connie se han adelantado: tiran la toalla. Dejarán ir a su pequeño, no sin antes pasar todo el tiempo que puedan a su lado.