Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Beckett, a Bracken: "Máteme, dispare"

El senador y sus matones encuentran el refugio de Beckett y mantiene la agente le pide que le mate directamente él para poder dejar alguna evidencia que ayude a sus compañeros a acabar deteniendo al poderoso hombre, pero Bracken deja el destino de Beckett en manos de dos matones que tratan de drogarla y enmascarar el asesinato de Beckett con la apariencia de un suicidio.