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Ryan se convierte en “El irlandés errante”, infiltrado en la mafia para resolver un caso

Después de asesinato de un pastelero, todo apunta a la implicación del líder de una banda de mafiosos irlandeses de Staten Island como responsables. Ryan, al haber estado infiltrado 7 años atrás, se ofrece a meterse de nuevo en los entresijos de la organización para resolver el crimen y desmantelar la banda al completo.

Al comprobar una conexión de Ryan con una de las sospechosas del asesinato, explica al equipo que en el pasado estuvo infiltrado en una organización mafiosa a la que parece apuntar la autoría del asesinato. Viendo el complicado entramado que protege al líder de la mafia, Ryan se ofrece para volver a infiltrarse y destapar, no sólo el asesinato sino todos los actos delictivos de la banda.

Tras conseguir infiltrarse y sin poder mantener contacto con sus compañeros, Ryan debía conseguir rápidamente y sin levantar sospechas, la denominada “Biblia” de la mafia para poder inculpar a toda la cúpula. Pero el número 2 de la mafia desconfía de las verdaderas intenciones de Fenton (como así le conocen en la banda). Por eso, mueve los hilos para ‘destaparle’, pero Castle y Beckett mueven los suyos para atrapar a todos los implicados tanto en el asesinato del pastelero como en sus asuntos turbios.
Cuando Ryan (como Fenton) estaba a punto de ser asesinado por la mafia tras se cercado por “Bobby S” y los suyos, aconsejó no hacerlo pues era realmente policía y los suyos vendrían a rescatarle y detener a toda la mafia en uno de los momentos más tensos que recordamos.
Con la cúpula en prisión, quedaba por aclarar quién mató realmente al pastelero y una pista llevó hasta la novia del número 2 de la mafia. Caso resuelto.
Como resuelta quedó la duda de Beckett cuando Castle le confesó quién era Jordan con quien había soñado. El amor va viento en popa.