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Castle se convierte en el 'chupacámaras' de un documental de Rock

Castle descubre su lado más mediático durante la grabación de un documental sobre la nueva víctima, una estrella del rock que ha sido asesinado a guitarrazos.

Los nuevos ‘Nirvana’. Así cataloga una crítica de música del grupo de rock Holy Shemp, al que augura un futuro muy prometedor en la industria de la música, pero parece que el espíritu de Kurt Cobain no quiere sucesores, así que les juega una mala pasada.
Castle y Beckett se presentan en el escenario del crimen y se llevan una sorpresa, varias cámaras están grabando todo. Un poco confundidos, la pareja descubre que la causa es la grabación de un documental sobre la banda durante toda la gira por Estados Unidos estaba ya en marcha. Ahora, con el cadáver incluido, el éxito del documental está asegurado.
A pesar de la oposición de Beckett de que se grabe toda la investigación, el productor del documental consigue el permiso del Ayuntamiento de Nueva York, así que no tiene más remedio que tragar con la grabación. Castle, por su parte, está encantado. Además de promocionar su última novela, el genial escritor tiene una oportunidad de demostrar que es un entendido del Rock y una audiencia potencial para hacerse el graciosillo.
Los principales sospechosos del caso son los compañeros del guitarrista y el líder espiritual de una secta que chantajeaba a la víctima. Al final, todo se resuelve por una partitura. Un nuevo ejemplo de la genialidad de Castle, al que no se le escapa ninguna nota.