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El doble sentido de la tarta de Susi

Susi es la asistenta de Marta Vila, una latina todo carácter, con increíbles dosis de humor y paciencia. ¿Será su cocina un modo de venganza hacia la Señora Marta?
Marta Vila quiere quedar bien con su nueva vecina, María Bravo, y para ello, nada mejor que una de esas antiguas costumbres vecinales: dar la bienvenida con una tarta.

Para que el detalle con su vecina sea total, la tarta tiene que ser casera, está claro que Marta es una experta en protocolo, pero es difícil combinar una larga jornada de relajación en la piscina con la alta hostelería.

Pero Marta es una mujer de poder y decisión, y para estas cosas está Susi, la gran y paciente Susi, la asistenta perfecta. Aquella capaz de recordar todo lo que se le escapa a su señora.
Así, Susi, cucharón en mano, bate y da forma a una espectacular tarta de zanahoria. Marta, tras una gran escena de escaqueo, queda sorprendida por el gran trabajo de Susi, y no duda en adjudicarse el mérito de dicha tarta, pedirla es el primer paso para hacerla, hay que reconocerlo.
La cara de María era un poema
Hecha la tarta y entregada a su destinataria, María Bravo, quedaba la prueba de fuego: la cata. María degusta un pequeño bocado de pastel. Su interpretación de Oscar.
Lejos de mostrar un solo gesto de desaprobación, o mejor dicho, de asco, María elogia las artes culinarias de Marta, aunque en el fondo, se muere de asco. Su cara, un verdadero poema. No queremos saber dónde fue la gran creación de Susi.DEP