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Especial Callejeros: A bordo

Después de recorrer España y viajar por todo el mundo, los reporteros de Cuatro rastrean puertos y costas para trasladar a los espectadores cómo se vive en un yate
Callejeros se lanza a surcar los mares. Después de recorrer España y viajar por todo el mundo, los reporteros de Cuatro rastrean puertos y costas para trasladar a los espectadores cómo se vive en un yate. Son los Callejeros a bordo.
En España se matriculan unas diez mil nuevas embarcaciones de recreo al año. Todo un lujo y una forma diferente de vivir, viajar y disfrutar a bordo de un barco. Por este motivo, el programa de reportajes ha recorrido los cuatro puntos cardinales para conocer cómo se vive en estas embarcaciones que surcan nuestros mares y ríos españoles.
Desde Ibiza a Vigo, pasando por Sevilla, Cádiz, Formentera, Sanlúcar de Barrameda y la localidad marisquera de O Grove, donde terminamos disfrutando de los sabrosos mejillones que degustan quienes suben a sus barcos turísticos.
Callejeros ha subido a bordo de más 30 barcos para vivir diferentes formas de ver y sentir el mar. La ruta comienza en el Ferry que une Denia (Alicante) con Ibiza, utilizado a diario por quienes acuden a la Isla Pitiusa para disfrutar del sol y las playas, de sus noche locas o simplemente para trabajar en alguno de los hoteles y bares de la isla.
Laura y sus amigas son de Denia y utilizan este Ferry para acudir a las fiestas de Ibiza cada semana "salimos en el primero de la tarde, pasamos toda la noche de marcha y a la mañana siguiente regresamos en el más tempranero. Sólo son dos horas de trayecto y para nosotras es como un autobús de línea".
En el puerto de Marina Botafoch, Aurora saca brillo a un gran número de yates que debe limpiar cada día antes de salir a navegar. Ella ha montado un negocio de limpieza de barcos "nunca he salido a navegar en ninguno de ellos y no tengo ni idea de barcos pero me gustan". Nos enseña uno que cuesta dos millones de euros. "Muy caro", dice, "yo me conformo con limpiarlo".
En Sevilla, un grupo de señoras sube a bordo del Luna de Sevilla, un barco que recorre en cinco horas los 90 kilómetros de río Guadalquivir que hay entre la Torre del Oro y la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, ya en el Océano Atlántico. Al son de unas sevillanas y saboreando "las mejores tortillas de patatas" la travesía se hace mucho más llevadera.
En Sanlúcar, Pedro sale en su pequeña barca a pescar el famoso langostino. "Hoy busco los mejores ejemplares porque son para la boda de mi hija, que se casa la semana que viene". Sus hijos siguen la tradición de la familia y pasan jornadas enteras a bordo ganándose la vida.
"Esto es mucho más lujoso de lo que parecía en las fotos" cuenta emocionada Laura, una joven alicantina recién casada que sube por primera vez a bordo de un crucero junto a su flamante marido. A ellos el presupuesto sólo les da para un camarote interior de clase turista, pero unas cuantas cubiertas más arriba, otra pareja de recién casados disfruta a cuerpo de rey en la Yatch Club, una exclusiva zona del barco donde un mayordomo está a su disposición las 24 horas del día. "Cualquier cosa que nos pidan es una orden para nosotros, cualquier capricho debe ser hecho realidad" nos asegura Lorenzo, el mayordomo con más experiencia de todo el barco, mientras deshace la maleta de uno de los huéspedes.
A bordo es un reportaje de Juan Carlos González.