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Callejeros Viajeros: Tanzania

Los reporteros Marisa Fernández y Juan Antonio C. Arias se embarcan en una aventura a través de las salvajes reservas y parques naturales de Tanzania. Dicen los que viven allí que "la luz de África es especial y que la inocencia se mantiene en la mirada de su gente"
"El león, cocodrilo o el leopardo son mitos, el animal más peligroso es el hipopótamo" cuenta Juan, un español que lleva más de tres años dirigiendo una empresa de safaris, y con el que los reporteros se adentran en el parque más importante de Tanzania, el Serengueti y en la reserva del Ngorongoro, la mayor caldera de un volcán inactivo del mundo, dicen que la ciudad de París cabría dentro.
Los Bosquimanos son la última tribu de cazadores que queda en Tanzania. Cazan y a la hora del vermut no hay vermut, sino su aperitivo preferido, miel con hormigas, un crujiente bocado para el viajero. En Arusha ciudad caótica y centro del turismo de los parques del norte, la tribu de los masais comercializan de forma ilegal la Tanzanita, uno de los diamantes más preciados.
El punto más cercano al sol de África se encuentra en Tanzania. Los reporteros se aventuran en una ascensión al Kilimanjaro. En su base, locales trabajan en las minas de piedra y diamantes sin medidas de seguridad y cobrando menos de un euro al día.
Gemma lleva siete años en la isla tanzana de Zanzibar regentando su propio hotel y bañándose en el mar más caliente del mundo: el Índico, donde un día sí y otro también uno puede darse un chapuzón con los delfines. "Son unos animales muy curiosos, te miran a los ojos", dice. De su mano conoceremos la forma de vida de los habitantes de la isla, los más pobres carecen de luz y de agua corriente y los niños temen el contacto con los blancos, los Musungu, porque nunca han visto a uno.
En Tanzania viven 40 millones de personas, hay 4 millones de animales salvajes... es una mezcla de religiones, paisajes y culturas que no deja indiferente a quienes lo visitan.