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Callejeros Viajeros: Sidney

Lo que en su día fue una de las mayores prisiones del Imperio Británico es hoy una de las ciudades más multiculturales del mundo con 4.500.000 de habitantes de más de 168 nacionalidades diferentes. Sidney es un reportaje de Noemí Redondo
Muchos consideran a la capital financiera de Australia como uno de los lugares más bellos del mundo: bahías, acantilados, playas inmensas, murciélagos gigantes, canguros, koalas, rascacielos y casas coloniales.
En 2008 el Gobierno pidió perdón al pueblo aborigen, la comunidad más perseguida y castigada del país por el trato recibido durante cerca de 200 años. Ahora, en barrios como Redfern, los nativos luchan por mantener sus costumbres apartados, todavía, de una gran parte de la sociedad.
El lema nacional de los "aussies" (nacidos en Australia) es -"No worries, mate" ("No te preocupes, amigo") un resumen del espíritu, la tranquilidad y la calidad de vida que se disfruta en este lugar de las antípodas.
Pesca, surf y mucho culto al cuerpo. El mayor exponente de este gusto por la vida orgánica es Bondi, la playa más famosa de Sídney, hogar de estudiantes y surferos.
Un país joven y sin complejos en el que la prostitución es legal pero un portero de discoteca puede prohibirte la entrada al bar si considera que tus ojos están demasiado rojos. Por la noche Sídney ofrece variedad y fiesta para todos; desde los bares de ambiente gay en Oxford Street, los neones más calientes de King's Cross o clubs alternativos con música en directo en Newtown.