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Vadillo, tras patrullar por Sucre: "He asistido a varios homicidios en cuestión de hora"

4.000 personas mueren asesinadas cada año y cinco millones de armas de fuego son ilegales: estas son las cifras de la delincuencia en Caracas, la segunda ciudad más violenta del planeta, donde 'Cabo Vadillo' ha patrullado desarmado junto a la policía de la zona.

Caracas, la segunda ciudad más violenta del mundo. En estas calles, donde viven seis millones de personas, hay cinco millones de armas de fuego sin control. Cabo Vadillo llega desarmado a la capital de Venezuela, justo cuando atraviesa por uno de sus peores momentos y se encuentra inmersa en una espiral de crímenes que se cobra al año unas 4.000 vidas. Para los delicuentes de aquí, la vida cuesta lo mismo que un teléfono móvil.
Cabo Vadillo llega a Caracas, la segunda ciudad más violenta del mundo

Caracas, la segunda ciudad más violenta del mundo. En estas calles donde viven seis millones de personas hay cinco millones de armas de fuego sin control. Cabo Vadillo llega desarmado a la capital de Venezuela, junto cuando atraviesa uno de sus peores momentos, inmersa en una espiral de crímenes que se cobra al año unas 4.000 vidas. Para los delicuentes de aquí, la vida cuesta lo mismo que un teléfono móvil.
Vadillo se 'infiltra' en la policía de Sucre
Antes de patrullar por las peligrosas calles de Sucre, Vadillo ha ido a hablar con la policía para saber cómo es su preparación y entrenamiento."La delicuencia está muy bien equipada", le asegura uno de los agentes. Después de ver cómo se entrenan, Vadillo comienza su patrullaje con PoliSucre. La policía de Sucre es municipal, pero cada día se enfrentan a situaciones propias de un conflicto armado. A pesar de trabajar en uno de los barrios más peligrosos del mundo, estos agentes no cobran plus de peligrosidad. Sólo el año pasado, en Venezuela murieron asesinados 155 policías y su sueldo medio es de 300 euros al mes.
155 policías murieron el año pasado en Venezuela
La policía de Sucre es municipal, pero cada día se enfrentan a situaciones propias de un conflicto armado. A pesar de trabajar en uno de los barrios más peligrosos del mundo, estos agentes no cobran plus de peligrosidad. Sólo el año pasado, en Venezuela murieron asesinados 155 policías y su sueldo medio es de 300 euros al mes.
Sara, detenida en Sucre: "No quiero que mis hijos me vean aquí"
Después de patrullar por Sucre, Cabo Vadillo ha acudido a visitar la comisaría de este distrito. La comisaría de Sucre fue construída para ser un policía, pero a día de hoy es la comisaría que más detenidos recibe de toda la ciudad. Allí, Vadillo ha podido hablar con Sara, una detenida por robo que nos ha contado lo dificil que es la vida en esta ciudad: "He visto un intento de violación, muertos y a mucha gente pasando hambre".
En Caracas, los delincuentes son tratados como santos
4.000 personas mueren asesinadas cada año y cinco millones de armas de fuego son ilegales: estas son las cifras de la delincuencia en Caracas, la segunda ciudad más violenta del planeta. Tan común y cotidiana es la violencia allí, que en sus cementerios se veneran como si fueran santos a los que murieron delinquiendo.
Los detenidos en Sucre se quejan: "Los derechos humanos no existen aquí"
Cientos de delincuentes viven hacinados esperando a pasar a disposición judicial. Sin espacio para dormir y entre basura, estos jóvenes le cuentan a Pablo Vadillo cómo matar en los calabozos: "Con una toalla ahorcas", aseguran. Ellos son sólo un porcentaje de los malandros, los delincuentes más comunes de Venezuela que actúan en la calle atemorizando a la gente.
Vadillo: "He asistido a varios homicidios en cuestión de hora"
"He asistido a varios homicidios en cuestión de horas, nos han disparado, me he encontado cara a cara con los peores delincuentes del país y he conocido sus rituales. Ahora, valoro mucho más el trabajo de mis compañeros en Caracas, la segunda ciudad más violenta del mundo", ha asegurado cabo Vadillo después de 'iniltrarse' en la policía de Sucre, el barrio más peligroso de Caracas.