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Juan Jr. "Teníamos muy claro que con la expulsión de Alazne y Meritxell nos íbamos a quedar solos en nuestro viaje"

¿Qué os llevó a presentaros a Pekín Express?
En mi caso fue el ánimo de aventura y sobretodo el poder tener la posibilidad de vivir con mi padre una experiencia única. Habíamos hecho muchas cosas juntos como viajar, trabajar, salir de fiesta, abrir negocios e incluso tuvimos un accidente de coche hace unos años, por ello yo consideraba que aún nos quedaba por vivir algo que recordáramos para siempre.

¿Os preparasteis especialmente para vivir una aventura como esta? ¿Cómo?
Yo intenté llegar al programa lo más preparado posible, así que aproveché para entrenar varios días con la mochila llena de cosas por la sierra de Quatretonda, estudié un poco de chino, hice el deporte que pude para estar en forma porque llevaba muchos años sin hacer nada, y sobretodo a nivel mental reflexionar mucho sobre la dureza de la experiencia que íbamos a emprender. Creo que la parte física es importante, pero si duda la parte mental es fundamental.

¿Qué objetivo os marcasteis antes de comenzar?
Nosotros somos una pareja de naturaleza competitiva, pero en principio nos marcamos 2 objetivos que tampoco eran excesivamente altos porque pensábamos que era mejor no obsesionarse e ir pasito a pasito. El primero era no ser la primera pareja eliminada, y conseguido éste, el quedar entre los 5 primeros.

¿Qué buscabas en Pekín Express: el viaje, el premio, la aventura, vivir con lo básico, la competición…?
Sobretodo el enfrentarse a la experiencia, ya que en la edición anterior me quedé flasheado desde el capítulo 1 pensando que no podían ser de verdad las condiciones en las que vivían los concursantes y quería experimentarlo por mí mismo para ver de qué sería capaz a nivel personal y por ora parte de la oportunidad de vivirla con mi padre porque sabía que llevaría una buena pareja de viaje y que nos marcaría para siempre.

¿Cuál fue el momento más difícil?
Hubo varios momentos complicados a lo largo del programa, pero para el momento más duro lo viví en el juego de la bobina de hilo de la casa de Gandhi en Ahmedabad, ya que sabía que si salíamos los últimos ya no tendríamos tiempo suficiente para remontar y llegar a la meta antes que el resto de concursantes y que por tanto nuestra aventura había finalizado.

¿Cuál fue vuestro mejor momento en Pekín Express?
También hubo muchos momentos mágicos, más que momentos difíciles sin duda, pero si me quedo con alguno a nivel individual fue la visita al orfanato de niños de Thimi en Nepal y como pareja, la victoria en Palanpur con la que ya realmente estábamos disfrutando al 200% de la aventura y nos sentíamos con fuerzas para llegar a la final.

¿Qué recuerdo imborrable te quedará de Pekín Express?
Todo Pekín Express quedará para siempre como una aventura imborrable, pero lo que siempre recordaré es el ánimo de aventura que teníamos y cómo éramos capaces de sobrevivir día a día con tan poco. En esas condiciones te dabas cuenta de que en nuestra vida cosmopólita tampoco necesitamos tantas cosas como creemos o nos hacen creer. Por otra parte, tengo muy buenos recuerdos del día que pasamos en el orfanato de Thimi, con el que actualmente mantenemos el contacto y estamos intentando ayudar desde España. También nos reímos mucho cuando recordamos el cásting en Valencia. Nos lo pasamos muy bien.

¿Volverías a concursar en Pekín Express? ¿Por qué?
Sin dudarlo mañana mismo me ponía otra vez la mochila al hombro y ¡a correr! Realmente fue una experiencia muy grande que posiblemente no podré volver a vivir por desgracia, pero es algo que recomiendo vivamente a todos aquellos aventureros que sigan el programa. Pekín Express son los buenos y los malos momentos, las nuevas amistades encontradas, las culturas dispares con las que se interactúa, la sensación de valerte por ti mismo a un nivel de exigencia muy alto, las intrigas e historias del resto de concursantes…en fin, hay que estar ahí para entenderlo.

¿Lo más duro de un viaje en estas condiciones?
Para mi posiblemente lo más duro del viaje ya no son las condiciones de vida para los concursantes porque al fin y al cabo ya sabes a lo que vas o al menos lo intuyes, más bien es ver las condiciones de vida de la gente que vas encontrando por el camino y que salvo contadas excepciones, son muy pobres. Se me hacía duro ver que vivían por debajo del umbral de la pobreza y que aún así, te ofrecían toda su ayuda y todo lo que tenían.

¿Qué era más duro: hacer autostop, pedir alojamiento, buscar comida…?
Al principio recuerdo que nos costaba mucho el encontrar alojamiento. Sobretodo el primer día fue muy difícil y estuvimos toda una tarde para encontrar casa. Casi dormimos en una tienda de campaña que encontramos en una obra. Después ya vas evolucionando y cada vez te cuesta todo menos. En cuanto a la comida, sobretodo en India también fue duro porque prácticamente comíamos siempre lo mismo y el cuerpo ya ni lo aceptaba. Básicamente nos alimentábamos con bananas, como los monos.

¿Os planteasteis en algún momento abandonar la carrera?
Una vez alcanzados nuestros 2 objetivos, cada día veías la posibilidad de llegar a la final y por ello seguir luchando a tope, pero por otro lado, ya estábamos con la satisfacción del deber cumplido y el desenlace del programa ya no nos obsesionaba tanto. Yo creo que en las etapas de la India empezamos realmente a disfrutar y pudimos conseguir un equilibrio entre las ganas de llegar a la final y las ganas de disfrutar más el viaje. De todas maneras, era mi padre el que parecía Mr. Jeckill y Hyde porque un día se levantaba y tenía ganas de irse a casa porque estaba agotado y al día siguiente quería luchar por la etapa. En fin, un caos muy gracioso.

¿Pasasteis miedo en alguna situación? ¿Cuál?
Tuvimos la suerte de que en los alojamientos no tuvimos nunca ningún problema de seguridad y en los vehículos, los primeros días alucinabas con la forma de conducir que tenían pero al final te acostumbrabas y te resignabas. Creo que el momento en el que pasé un poco más de apuro, fue en una ocasión en la que salíamos de Baoding en China y cogimos un taxi sin saber que lo era, de manera inocente. Cuando nos bajamos, el taxista nos pedía dinero y amenazaba con llamar a la policía, me agarraba la mochila para que no pudiera escapar…en fin un drama sin comerlo ni beberlo, en el que ya nos veíamos fuera de carrera y en el calabozo. Al final con dotes de diplomacia y con un reloj que le dimos, se pudo solucionar el problema.

¿Hicisteis trampas o jugasteis sucio durante Pekín Express? ¿Por qué y en qué situación?
Creo recordar que nunca hicimos ninguna trampa de manera expresa, es más en una ocasión recorrimos más de 35 kms por una carretera que no podíamos coger y dimos la vuelta, con lo que al final fueron 70 kms. Lo que no ocultamos es que llegó un momento en el que muchos concursantes habían tenido sus más y sus menos y nosotros pensábamos que esa situación nos podía beneficiar en tanto en cuanto ellos estarían descentrados y nosotros concentrados en avanzar.

¿Quién es la pareja más competitiva de Pekín Express?
Considero que eran Fran y Merino ya que lo hacían muy bien tanto en autostop como en las pruebas de inmunidad.

¿Y la más estratega?
Bueno, nosotros por nuestra parte siempre íbamos tramando una estrategia u otra para seguir adelante, pero intuyo que el resto de concursantes tampoco se quedarían cortos. Lo que intentábamos no por estrategia sino por convencimiento, era que hubiera buena relación entre todas las parejas pero por desgracia no pudo ser. Al final se crearon 2 grupos diferentes y nosotros quedamos en medio, así que supongo que alguien podrá considerar que lo hicimos por estrategia.

¿Y la más mentirosa?
No sabría decirlo. Creo que todos íbamos servidos, ja,ja.

¿Quién era la pareja con la que mejor te llevabas en la carrera?
Empezamos teniendo muy buena relación con Carles y Silvia pero por desgracia al final se torcieron un poco las cosas. En las últimas etapas teníamos mejor relación con Meritxell y Alazne y con Antonio y Carmela.

¿Quién era la pareja con la que peor te llevabas en la carrera?
En algunos momentos puntuales con Juanan y Xavi, porque este último era un poco pincho y llegaban a molestarte algunos de sus comentarios. En cambio Juanan tenía muy buen carácter. Al final creo que lo arreglamos. Hoy en día mantengo el contacto con Juanan.

¿Teníais algún favorito para la victoria?
Al principio del programa mis favoritos eran Enrique y Manolo y sobretodo en la primera etapa en la que nos dieron a todos un baño importante. Ya en las últimas etapas pensaba que Antonio y Carmela lo hacían muy bien y tenían mucha suerte.

¿Alguna vez pensasteis en ganar el programa?
Después de la etapa de Palanpur en la que llevábamos 4 amuletos, empecé a ilusionarme y pensar que podíamos llegar a ganar, ya que se nos estaba dando muy bien el programa. Tal vez el exceso de confianza o el destino nos pasaron factura.

¿Veis justa vuestra eliminación?
Es duro admitirlo pero sí, en un alto grado el programa es cuestión de suerte y toda la que nos había acompañado hasta entonces, nos faltó en la penúltima etapa. Fue en Jhinjhuvada donde se empezó a fraguar el desastre, al no poder disputar la prueba de la inmunidad.

¿Qué aprendiste en Pekín Express de tu pareja?
Me demostró que era capaz a renunciar a su calidad de vida por acompañar a su hijo en una aventura que al principio no era la suya.

¿Imagináis haber vivido Pekín Express con otra pareja? ¿Con quién?
Siempre he afirmado que estaba muy contento con la pareja con la que había vivido Pekín Express y que no la hubiera cambiado por ninguna. De todas maneras me resultó gracioso y divertido el haber disputado una etapa con una pareja que no era la mía. Me tocó Antonio y lo pasé genial.

¿Cómo fue la evolución de vuestra relación con el resto de concursantes a lo largo del programa?
Al principio nos llevábamos muy bien con todos, especialmente con Carles y Silvia y con Antonio y Carmela. A medida que íbamos pasando etapas tuvimos más acercamiento a Meritxell y Alazne. Hubo un momento en el programa en el que nacieron 2 grupos muy diferenciados y nosotros intentábamos estar bien con todos. Fue muy complicado porque era una postura incómoda y en cierta medida parecía que tuvieras que estar en un grupo u otro y no queríamos decidirnos por nadie. Preferimos seguir la carrera por nuestra cuenta y alejarnos de polémicas innecesarias.

¿Por qué parejas en un principio muy afines a vosotros, como Carles y Silvia, acabaron del otro lado?
Creemos que porque ellos tuvieron una serie de problemas con Meritxell y Alazne y nosotros, al no haber estado presentes no queríamos tomar ninguna postura ni a favor ni en contra en estas disputas. A partir de ahí, las cosas ya no fueron igual. Por suerte, al final lo hablamos y volvimos a recuperar la amistad.

¿Cómo creéis que perjudicó vuestra amistad con Meritxell y Alazne a la relación con el resto de parejas?
Ese fue un momento en el que ya no quedaban muchas parejas y en el que nosotros estábamos de puente entre un gupo y otro. Cuando tras la expulsión de Juanan y Xavi vimos que se iban a quedar solas, decidimos animarlas para que no se sintieran fuera de lugar. Este hecho sumado al distanciamento con Carles hicieron que nuestra relación con “los otros” se enfriara.

¿Por qué creéis que Meritxell y Alzane fueron tan criticadas y cuestionadas?
No lo sé exactamente porque en el momento más delicado de la convivencia, cuando se produjo la famosa pelea en el autobús, nosotros no estábamos allí. Es cierto que son dos mujeres con mucho carácter y que no se callan las cosas. Tal vez esto y los nervios mal canalizados de todos, prendieron la mecha para todo lo que pasó.

¿Qué opináis de ellas y de su forma de jugar?
Nosotros no hemos tenido nunca ningún problema con ellas. Es más en una ocasión saliendo de Xibaipo nos dejaron coger un camión cuando íbamos juntos y en la etapa de Lumbini no nos disputaron la victoria, a pesar de que llegamos en el mismo coche (el coche lo paramos nosotros, je, je, que conste). Sabíamos que lo hacían muy bien y eran grandes competidoras, pero no conocíamos sus trucos y estrategias.

¿Cómo viviste su eliminación?
Más bien sus dos eliminaciones, ja,ja. Hay gente con suerte. La primera vez fue duro y me fastidió porque yo ya tenía muy buena relación con ellas. La segunda vez me disgustó más porque intuíamos todos que la tarjeta iba a ser roja y que definitivamente tendrían que volver a España. Con ello nos quedábamos sin un apoyo. De todas maneras éramos conscientes de que estábamos en un concurso y que tarde o temprano nos tendríamos que marchar todos.

¿Os hubiera gustado que hubieran seguido más en la carrera?
Por supuesto, ya que nos llevábamos bien y ellas tenían muchas ganas de seguir y que se hubieran ido Fran y Merino porque eran muy fuertes, pero ellos iban con la inmunidad, ja,ja. Teníamos muy claro que con la expulsión de Alazne y Meritxell nos íbamos a quedar solos en nuestro viaje.

¿Os preocupaba la relación con el resto de parejas? ¿Qué buscabais: amistad o amuletos?
Con el resto de parejas siempre intentamos tener buena relación sobretodo porque sabíamos que aquella era una experiencia única y la aprovecharíamos mejor si estuviéramos bien con todos. Pienso que ponerte a malas con la gente y más en este programa que ya se sufre mucho día a día, no nos aportaba nada. Realmente que nos dieran amuletos no era el objetivo principal, en tanto en cuanto todos estaban repartidos entre Antonio y Carmela, Fran y Merino y nosotros y teníamos muy claro que ellos tenían mejor relación entre ellos y que no nos iban a regalar nada.

¿Qué opináis de Fran y Merino tanto a nivel personal como competitivo?
Personalmente me caían bien, es más en un principio teníamos buena relación e incluso hacíamos bromas. Otra cosa es la estrategia y la carrera. Ahí ellos eran muy competitivos y lo que se desarrolló entre nosotros fue sólo competitividad sana.

¿Cómo valoráis la actitud de Fran y Merino para con vosotros? ¿Creéis que fueron injustos con vosotros?
No creo ni que ellos ni que nosotros fuésemos injustos unos con otros. Pienso que éramos las 2 parejas más competitivas y que por ello cada uno tenía que utilizar sus armas. Es más en algunas ocasiones compartimos vehículos de la manera más correcta. De todas maneras, pienso que las posibles polémicas que se dieron en carrera deberían quedarse allí y no prolongarlas fuera del concurso. Lo que pasó, pasó y no hay que darle más importancia.

¿Cuál hubiera sido vuestra final soñada de Pekín Express?
Sin duda la final soñada hubiera sido con Meritxell y Alazne o con Antonio y Carmela. Creo que hubiera sido muy divertida, aunque al final cada uno habría barrido para su casa, como es normal.

¿Hasta que punto te decepcionó no haber completado la ruta y quedarte a las puertas de Bombay?
Fue durísimo ya que desde que salimos de Pekín no nos habíamos parado a pensar realmente en llegar a Bombay, pero al ir pasando etapas, al tenerlo tan cerca y ser consciente de que sí que podíamos llegar, dolió mucho más la eliminación, pero ya no por el premio que al final era lo de menos, sino por el orgullo de haber finalizado todo el trayecto.

¿Es la tercera plaza la más dolorosa de todas?
Estoy convencido de que sí, en tanto en cuanto si al final tu último objetivo es terminar toda la ruta, el hecho de disputar la final aunque no la ganes, ya te confiere la fuerza moral de decir: ”lo he hecho y me quedo tranquilo porque he llegado hasta el final”. De otra manera como nos pasó a nosotros, se te queda la extraña sensación de decir que has luchado todo lo que has podido pero al final no has logrado completar la ruta por sólo unos kms.

¿Cómo valoras esa tercera posición? ¿Estás orgulloso de ella?
Mucho, ya que en un principio nuestro objetivo más importante era quedar entre los 5 primeros. Ver que has quedado en tercera posición, que además has ganado 4 etapas y en los 3 países que hemos atravesado, que has participado en numerosos juegos de inmunidad y que has podido llegar perfectamente a la final, es motivo para estar tremendamente satisfecho de tu participación en el programa.

¿Qué has aprendido de la gente de China, Nepal e India que has encontrado por el camino? ¿Qué diferencias ves entre unos y otros?
He visto sobretodo la generosidad que posee esta gente y su sencillez en cuanto a su modo de vida, ya que siendo extremadamente pobres y no teniendo prácticamente nada, te ayudan al máximo sin conocerte, te dan lo mejor que tienen, y lo más importante es que son felices viviendo de esta manera. No necesitan más y ello creo que nos da una gran lección de humildad.
En cuanto a diferencias son tantas que nos daría para escribir un libro entero, pero sobretodo, que los Nepalíes son más acogedores y en India un poco menos, y que los Chinos siendo también muy humildes, viven en mejores condiciones que el resto.

¿Cuál fue tu etapa favorita de la carrera? ¿por qué?
Mis etapas favoritas fueron sin duda las dos de Nepal. Me sentí plenamente acogido por su gentes incluso llegando a un plano casi a nivel espiritual y fue una experiencia hasta ahora desconocida por mi.
Me llenó y conmovió el día que nos quedamos en el orfanato de Thimi y por otra parte, la etapa de Lumbini fue genial y para morirse de la risa, por cambiar de pareja, después verte prácticamente eliminado porque mi padre iba con Juanan con los cubos de leche y además se pasaron del punto de encuentro y finalmente conseguir un coche súper rápido adelantar a todas las parejas y ganar la etapa donde nació Budha.

¿En qué etapa lo pasaste peor?
Recuerdo que la etapa en la que peor lo pasé fue la que llevábamos las banderas porque sentías la presión de deshacerte de ellas para no ser penalizado; después llegamos varias parejas en diferente vehículos a un pueblo y cuando vieron que no les podíamos pagar, todo el pueblo nos perseguía por la carretera con camiones, coches, autobuses, todo muy surrealista y para rematar, nos quedamos los últimos y subimos durante 3 horas en la cabina de un camión donde íbamos completamente estrujados y dando saltos por lo baches de la carretera, con el cuerpo molido por los golpes. Fue una etapa de locos, pero al final nos salvamos. Ahora lo recuerdo todo aquello y me muero de la risa. Fue una locura de etapa.

¿Ocultas algún secreto o trampa que hicieras durante el programa y que nos puedas contar ahora? ¿Cuál?
No recuerdo ninguna trampa. Siempre intentamos hacer juego limpio. Si hubiéramos hecho alguna, seguro que fue de manera inocente.

¿Por qué durante el último tramo de carrera os convertisteis en los rivales a batir?
Ya en las últimas etapas estábamos cansados de tantas trifulcas entre el resto de concursantes y por ello nos centramos más en competir e ir a la nuestra. Además ya habíamos ganado 3 ó 4 etapas y el resto de concursantes ya vieron que íbamos en serio.

¿Creéis que había parejas para las que ganar no era tan importante como “ganar a los Juanes”?
Quiero pensar que no. Al fin y al cabo no hay que perder de vista que esto es un concurso y quien más y quien menos tenía como objetivo ganar el programa, así que simplemente los “Juanes” daban imagen de una pareja muy competitiva y que había que eliminar lo antes posible, pero al fin y al cabo no era el león tan fiero; éramos una pareja más.

De las cosas que los compañeros dijeron de vosotros… ¿Cuál os dolió más?
Realmente no lo sabemos porque lo que dijeran o no de nosotros quedaba para las cámaras y el público, pero en una ocasión estando varias parejas en un restaurante en un pueblecito de Nepal, Merino si que nos echó en cara algunas cosas creo que de manera injusta, pero le expuse mis argumentos y ahí quedó la cosa sin más. No quisimos entrar en el trapo porque ya la carrera era dura de por sí y lo que menos necesitábamos era crear más enfrentamientos.

¿Por qué entregasteis vuestros amuletos a Carmela y Antonio?
Con Carmela y Antonio fue la primera pareja con la que tuvimos buena relación y de hecho tenían un carácter muy alegre que te contagiaba en todo momento. Por ello, como reconocimiento del buen rollo que teníamos desde el principio (o eso creíamos, ja, ja) y dado que no había más parejas como Meritxell y Alazne a las que también les hubiéramos dado los amuletos, decidimos entregárselos a ellos.

Si os dijeran que la aventura comienza mañana de nuevo ¿Te apuntarías?
Yo ya tengo la mochila preparada por si acaso, ja, ja. Bueno fuera bromas, quedé tremendamente satisfecho con la aventura, ha sido mucho más de lo que esperaba y si tuviera que repetir lo haría con los ojos cerrados.

Si tuvieras que elegir uno de tus compañeros (no vale la pareja actual) para formar equipo en un próximo Pekín Express ¿A quien elegirías y por qué?
La verdad es que podría hacerlo de nuevo con personas como Alazne, Carmela, Antonio, Enrique, Manolo….o ¡incluso sería gracioso un mix con algún concursante de la edición anterior! porque son todos ellos gente bastante sana con los que te ríes mucho y tienen un sentido de la aventura tan auténtico como el mío.

¿Cómo os gustaría que os viera el espectador y fan de Pekín Express?
Bueno, es una pregunta muy complicada en tanto en cuanto no sabemos qué imagen se dará de nosotros en pantalla y la interpretación que cada uno hará en sus casas, pero la verdad es que nos gustaría quedar como verdaderos aventureros, sobretodo alegres y risueños y competitivos pero de una manera sana. En pocas palabras, como una pareja normal en la que se pueda ver reflejada toda la audiencia.

¿Os sentís ganadores?
Evidentemente no nos podemos sentir ganadores en cuanto al concurso en sí ya que ni tan siquiera pudimos llegar a la final, pero sí ganadores en cuanto a la experiencia vivida que con toda seguridad es el premio más importante y que siempre lo tendremos presente. Ese es el verdadero premio con el que me gustaría que se hubieran quedado todos nuestros compañeros de aventura.