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Cuarta etapa: Ychang-Fenghuang-Longsheng 1200 Kms

ANOTACIONES DESDE LA CUARTA ETAPA

“Casi llevamos dos semanas aquí y ya se me acumulan los recuerdos. Madrid está tan lejos y es tan diferente. Este programa, además, no hace turismo. Vivimos la vida de quiénes nos rodean. Y en esa extraña ruta se nos revuelve el corazón y la cabeza. Todo lo aprendido sufre sacudidas y lo razonable se vuelve locura y viceversa”

ENRIQUE, MANOLO Y SU JARRÓN. HASTA SIEMPRE AVENTUREROS

Cuarta etapa. ¡Cómo ha empezado este programa! Al límite. Ponemos al límite la paciencia de los concursantes, sus estrategias, sus habilidades, sus emociones. Un madrugón, un puzle, un baile, un desvío y un nuevo adiós. Y frases que en esta ocasión deben ser rescatadas para empezar este primer análisis. Ahí van. Atentos:
Meritxell: ¡Viva China!¡Viva sus váteres!
Juan Jr.: El colegeo es una de mis armas.
Meritxell: La guerra ha comenzado.
Xavi: Voy a putear a quien pueda y más
Mertitxell ( a Alazne): Eres una inmadura…Se te está pirando la cabeza…¿Quieres que te dé un sopapo?
Alazne: A malas no nos ganan
Antes de comentar el adiós a Enrique y Manolo a los que todos echaremos de menos, vamos con todo lo que ha pasado que ha sido mucho. Primero, ese madrugón brutal. Desde luego, jamás había despertado a nadie con un megáfono. Los concursantes son increíbles, ¿vosotros no me habríais mandado muy lejos si os despierto así?
ANOTACIONES TRAS EL MADRUGÓN

“Levantarse a la una de la madrugada no puede considerarse un madrugón. Es otra cosa. Las caras del equipo cuando salimos del hotel son un poema. Hay buen rollo en general. Alguna risa, un café que pasa de mano en mano…Algunos hemos dormido; otros no han podido pegar ojo. En este programa tengo la mejor de las suertes. Da igual la hora, da igual el lugar, si me tumbo me duermo. Y tres horitas son menos que nada. El resto de desvelados y los interrumpidos durmientes nos vamos a despertar a los concursantes en plena noche. Llegamos con las furgonetas y aparcamos a unos 50 metros para que no nos oigan. En silencio, en absoluto silencio, los operadores de cámara entran en el círculo que forman las tiendas y se disponen como un corro interno de cara a ellas. Las luces apagadas. Los he visto avanzar, situarse. Pareciera que ni respiran. Esperan la señal para desplegarse, luces arriba, tienda a tienda. Entro con ellos y arranca esta locura. El silencio pasa a los susurros y de ahí al estruendo del megáfono: “Es hora de levantarse”. Ahora sí, un fogonazo. Las luces de nuestros coches nos iluminan”
No sólo levantarse en plena noche, sino además, con el sueño pegado a los ojos, hacer un puzle de las 23 provincias chinas. Y una vez completado, en el caso de los ganadores, los Juanes, decidir a qué parejas beneficias y a cuáles perjudicas. Ayudaron a Carles y Silvia, Meritxell y Alazne y Carla y Miriam. Nunca olvidaré esa noche fría con el resto de aventureros tapados con un plástico en la parte trasera de un camión. Es uno de mis recuerdos más claros de Pekín Express.
Y ahora, detengámonos en el jarrón de bodas chino. ¿Qué os ha parecido el hándicap de Enrique y Manolo, salvados en la anterior etapa por la tarjeta verde? Es evidente que ha sido una carga demasiado pesada. De hecho, finalmente han sido la pareja eliminada. ¡Cuántos buenos ratos nos han dejado! ¡Cuánto juego limpio y buen humor! Gracias a los dos por ser tan grandes en Pekín Express.
  • ANOTACIONES DESDE FENGSHUANG

    “En Pekín Express nunca tienes realmente claro qué te tocará hacer al día siguiente. A mí, por ejemplo, hoy me ha tocado bailar a las seis y media de la mañana entre unas cañas de bambú en movimiento ( al más puro estilo de la goma escolar). Apenas puedo abrir los ojos mientras Mary me maquilla. Tenemos mucho sueño. Han sido varios días con muchísimo trabajo y apenas un ratito para echar una cabezada. Sin embargo, cuando los tambores empiezan a sonar y los bambús chocan bajo mis pies, la energía es más fuerte que el cansancio y me despierto a la vez que bailo a la orilla del río.”
    Quiero destacar la experiencia en Fenghuang, la pequeña Venecia china. Ese lugar mágico del que os contaré muchas cosas en unos días en la sección dedicada a la ruta (incluida mi experiencia con el traje étnico que me compré como recuerdo. Ja. ¿Os ha gustado la corona?). Nunca olvidaré el baile a la orilla del río a primera hora sobre los bambús. Fue maravilloso. Los aventureros lo hicieron realmente bien. Primera inmunidad para Carla y Miriam. Sorprendentes los Juanes, muy a la altura Carles y Silvia, y sinceramente, pensé que a los polis se les daría mejor esto del baile…
  • ANOTACIONES DESPUÉS DE DESVÍO

    “Nos vamos de Fenghuang escoltados por el ejército. Cinco horas se convierten en ocho y luego en once. La caravana es de risa. Es un cuento. Me encanta esta locura de polvo, suciedad y horas de vida en paz. Siento, escoltada, la libertad.” La carrera está mucho más que viva y la prueba es la sorprendente prohibición del gobierno chino para transitar por una carretera de su territorio. Pekín Express tuvo que reaccionar como pudo a una situación que ponía en riesgo la etapa. Enhorabuena a la directora y todo su equipo por hacer que pudiera seguir adelante a pesar de los cambios que produjo el desvío de la carrera. Por otro lado, estas circunstancias suelen regalarte momentos inesperados maravillosos. Un ejemplo: las sevillanas de Meritxell y Alazne en la casa de las prostitutas. Y ese: “Alazne que nos violan”.
    Y con la resaquilla de la juerga flamenca en China, primer enfrentamiento directo de Meritxell y Alazne y los polis en la subasta por las banderas. Ellos les recriminan que piden dinero a quien no tiene. Ellas contestan “se les tienen que bajar los humos y los músculos”. Está claro que se adoran…
    Y para más pique, Fran y Merino ganadores de la etapa y de su segundo amuleto por valor de cinco mil euros. La carrera está caliente, ardiendo, a punto de estallar. La siguiente etapa es fabulosa. ¡Qué ganas de que podáis disfrutarla ya! Adelanto sorpresa animal.¡Viva Pekín Express!