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El último pastel de La Duquesita

Hace 101 años se fundó la pastelería La Duquesita. Su nombre se lo debe a la estatua que preside el local y a que al establecimiento acudían miembros de la aristocracia y la alta burguesía madrileña. Con el tiempo se convirtió en una de las pastelerías más emblemáticas y con más solera de la capital. Después de tres generaciones cierra porque su actual dueño, Luis Santamaría, se jubila y los hijos no continuarán este negocio artesanal. Para él, toda la vida se ha desarrollado alrededor de los mostradores de la vieja Duquesita.