Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El último baile del Niemeyer

Luchas políticas asfixian el centro Niemeyer, el Guggenheim asturiano
GUILLERMO GUTIÉRREZ - NOEMI BAUTISTA/ NOTICIAS CUATRO

El espectáculo 'Utopía', de la bailarina María Pagés, pudo ser anoche el último del centro Niemeyer. Luchas políticas han asfixiado al considerado Guggenheim asturiano hasta ponerlo al borde de la desaparición sólo seis meses después de su inauguración.

El nuevo Gobierno regional del ex ministro Francisco Álvarez-Cascos reclama mayor control y presencia en la Fundación que gestiona el complejo en función al dinero que aporta; sus patronos defienden su independencia y aseguran que no necesitan subvención.
Pese al millón de visitantes que ha atraído el Niemeyer en este corto período de tiempo, gracias a un programa cultural de primer nivel nacional e internacional, las diferencias políticas amenazan con enterrar un sueño de 44 millones de euros.
Los asturianos se han movilizado en favor de la continuidad del Centro, símbolo del resurgir de un territorio azotado por la reconversión industrial desde hace años.