Carlos llega a ‘First Dates’ para vigilar a su tío y la cercanía familiar no le gusta ni un pelo a su cita: “Me parece una ca***”
Carlos no se fía de las parejas que elige su tío
A Aroa ni le gustaba Carlos físicamente ni la presencia de su tío: “Es una presión innecesaria”.
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Carlos llegaba a 'First Dates' con un doble objetivo: encontrar al amor y vigilar a su tío, Ernest, que acudía al programa con el mismo fin. Carlos nos contaba que desde que su tío está soltero "ha traído a cada perla..." y Ernest se quedaba tan prendado de su cita que ni se percataba de que su sobrino estaba en el restaurante.
Carlos nos contaba nada más llegar que es el mayor fan de Aitana, que en el amor se ciega porque lo da “todo” y que busca una relación tradicional para formar una familia.
Sin embargo, también quería estar cerca de su tío, Ernest, que ha tenido unas parejas que no le han cuadrado a su familia desde que está solo y que también acudía a ‘First Dates’ para buscar el amor: “Tiene una torre Eiffel…”
El comentario no era porque sí. A su tío le gustan mucho las mujeres francesas y justo esta es la nacionalidad de Nathalie, su cita. Tan encantado estaba que ni se percataba de que su sobrino estaba en el restaurante.
El encuentro de tío y sobrino en el restaurante
“Se me ha volcado el corazón”, nos decía él. Pero la que no estaba muy convencida era Aroa. Nada más ver a Carlos, no le encajaba físicamente y su misión de vigilante tampoco le gustaba: “Es una presión innecesaria”.
A medias de la cita tío y sobrino pasaban un rato a sola en el baño, se aconsejaban y sus citas cambiaban. Carlos y Aroa hablaban de la intimidad, una conversación que a ella le hacía creer que es “virgen”.
En la mesa de al lado, Nathalie y Ernest hablaban de lo que importa el tamaño y hasta de columpios. La conversación daba paso a los besos en la intimidad, aunque Nathalie ponía una condición: “Sin lengua”.
Y, con las citas terminadas, los finales no podían ser más diferentes…