Turismo

De la del queso a la del vino: las mejores rutas gastronómicas para disfrutar en España

Ruta del vino Ribera del Duero
Ruta del vino Ribera del Duero. Paco Santamaría
  • España ofrece una variedad de rutas gastronómicas tan amplia como su geografía. Desde la Ruta del queso en Asturias o La Mancha, pasando por las renombradas rutas del vino en La Rioja o Ribera del Duero

  • Las 7 mejores rutas del queso en España

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España es un destino excepcional para aquellos que quieren viajar con el paladar como guía. Dejando a un lado su riqueza paisajística y cultural, el país ofrece rutas gastronómicas que combinan historia, tradición, producto local y experiencias inolvidables que incluyen desde quesos artesanales hasta paisajes vinícolas de fama internacional.

Rutas del queso: tradición y terroir

  • Ruta del queso en Asturias: Asturias no solo es famosa por sus verdes montañas y sidra, sino que también es una tierra de quesos únicos. La Ruta del queso en Asturias recorre pequeños pueblos productores como Cabrales, Gamonedo o Taramundi, donde se elaboran quesos emblemáticos como el Cabrales con Denominación de Origen Protegida (DOP), el Afuega’l Pitu o el Gamonéu, cada uno con perfiles intensos y arraigo rural.
  • Rutas del queso manchego: en el centro de España, la Ruta del queso manchego permite adentrarse en el corazón de La Mancha, donde las extensas rutas que cruzan la provincia invitan a visitar queserías artesanales, conocer la vida de las ovejas y degustar su producto estrella: el Queso Manchego DOP.
  • Ruta Europea del Queso: más allá de regiones específicas, la Ruta Europea del Queso incluye ferias y actividades en diversos municipios españoles que buscan impulsar la cultura quesera local a través de encuentros, catas y talleres con productores. Y es que, el turismo quesero permite no solo probar diferentes variedades, sino aprender sobre sus métodos de producción artesanales y su vinculación con el territorio.
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Rutas del vino: enoturismo para cada gusto

España ocupa sistemáticamente los primeros puestos de producción vinícola mundial y sus rutas del vino son experiencias que van más allá de la simple cata. Recorren llanuras de viñedos, bodegas ancestrales y pueblos con historia.

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  • La Rioja y la Rioja Alta: quizá una de las rutas más populares y reconocidas es la de La Rioja y su comarca Rioja Alta, donde viñedos infinitos se entrelazan con bodegas clásicas y modernas. Según los lectores de National Geographic, se considera una de las rutas gastronómicas más completas de España, gracias no solo a la calidad del vino sino también a la cultura culinaria que lo rodea.
  • Ribera del Duero: la Ruta del Vino de Ribera del Duero es otro destino obligado para los amantes del vino. Con tintos potentes y paisajes de viñedos en terrazas, permite disfrutar de visitas a bodegas, paseos entre viñas y experiencias maridadas que combinan gastronomía con historia del vino español.
  • Somontano, Marco de Jerez y otras: otras rutas con identidad propia incluyen la Ruta del Vino Somontano, que incluye eventos gastronómicos que combinan cocina local y vinos D.O. Somontano en plazas como la de Binéfar. Asimismo, áreas como Marco de Jerez y otras zonas del interior español permiten experiencias vinícolas profundas que van desde la cata de vinos tranquilos hasta brandies y aromáticos de vino Jerez.
  • La Asociación Española de Ciudades del Vino (ACEVIN): La red oficial de rutas del vino en España está coordinada por la Asociación Española de Ciudades del Vino, que certifica itinerarios en diferentes denominaciones de origen, muchos de los cuales permiten al viajero pernoctar entre viñedos, participar en catas guiadas o actividades como rutas en bicicleta o paseos en globo.

Tapas y pintxos: rutas urbanas con sabor local

La gastronomía española no se reduce a quesos o vinos, sino que vive también en las barras del tapeo. El ritual de ir de tapas o pintxos transforma ciudades como San Sebastián, Bilbao, Sevilla o Barcelona en itinerarios culinarios en los que cada bar, cada calle, cada bocado cuenta una historia regional distinta.

De hecho, el tapeo es una parte esencial de la vida gastronómica española, desde patatas bravas o pulpo en Galicia hasta pintxos vascos en miniatura acompañados de Txakoli o un buen tinto local.

En cualquier caso, hay que tener presente que lo que hace únicas a estas rutas no es solo el producto, sino la experiencia completa, con vinos que cuentan la historia de su tierra, quesos que reflejan la tradición de sus pastores, mercados que palpitan la vida de su región y tapas que convierten cada calle en una degustación cultural.

En muchas de estas experiencias gastronómicas hay actividades complementarias como clases de cocina local, talleres de cata, visitas a bodegas familiares, encuentros con productores o incluso actividades al aire libre como ciclismo entre viñedos o paseos por mercadillos rurales.

España ofrece una variedad de rutas gastronómicas tan amplia como su geografía. Desde la Ruta del queso en Asturias o La Mancha, pasando por las renombradas rutas del vino en La Rioja o Ribera del Duero, hasta los itinerarios urbanos de tapas y pintxos; cada una promete experiencias únicas para los amantes de la buena mesa.