Un túnel en obras actuó como un milagroso refugio en plena avalancha de agua en Nepal, pero multitud de trabajadores siguen dentro esperando al rescate

En plena avalancha de agua, quedaron atrapados dentro, pero salvaron la vida: ya han sacado a varios de ellos, pero otros siguen esperando ayuda
El icónico e importante edificio convertido ahora en símbolo del desastre de Nepal tras la descomunal riada: un punto fronterizo clave con el Tíbet
Después de las estremecedoras imágenes que no han dejado de difundirse sobre la brutal avalancha de agua que inundó la frontera entre Nepal y el Tíbet, parece prácticamente imposible pensar que nada de lo que se encontrase a su paso podría sobrevivir a tal fuerza. La riada fue como un tsunami, pero entre su devastación, que arrasó pueblos enteros, sí sucedieron algunos milagros, como el de unos trabajadores que, inesperadamente, salvaron la vida gracias al túnel en obras en el que se encontraban.
Concretamente, se trata de un túnel de una central hidroeléctrica en el que, indudablemente, la avalancha se debió sentir como un infernal rugido del agua y la tierra. Sobre él pasó la tromba y su inundación, con todas las piedras, barra y lobo que arrastraban a su paso, tras abrirse camino, según los expertos, desde el colapso de un glaciar a más de 5.000 metros de altitud, descendiendo sin freno y con cada vez más velocidad por la escarpada orografía de las montañas de la región del Himalaya.

Un rescate al límite en el túnel donde salvaron la vida
Impulsándose por las pendientes de los valles e incrementando el caudal de los ríos a su paso de forma súbita, todo se unió para crear una violenta inundación que a los trabajadores de ese túnel les sorprendió allí dentro. Quedaron instantáneamente atrapados, y así siguen, pero salvaron la vida.
En total, dentro se estima que allí quedaron unas 100 personas desde hace dos días, por lo que los equipos de rescate se afanan en intentar sacarlos, lo que no es tarea fácil.
Acceder a la zona es complejo. Para llegar al túnel, la única opción es reptar. Primero juntos, después separados… los rescatadores del Ejército nepalí han conseguido, no obstante, llegar a la entrada, logrando que algunos vayan saliendo, arrastrándose por el lodo.
El rescate se practica al límite, porque ya faltan las fuerzas y falla el terreno. Sin embargo, aunque exhaustos, muchos han salido vivos, aunque algunos sin apenas poder caminar, teniendo que ser llevados a cuestas.
Ahora, los rescates continúan porque muchos quedan todavía dentro. El túnel fue un emplazamiento terrorífico en el momento en que ocurrió todo, pero para muchos se ha convertido en la razón por la que siguen con vida.

