Científicos catalanes y brasileños constatan en un estudio que la sequía aumenta el riesgo de partos prematuros

“Cuanto más sucede la sequía durante el embarazo, aumenta el riesgo del parto prematuro", señala Octavio Ranzani, investigador de CIDACS Brazil
“La sequía está aumentando cada vez más en todo el mundo. Mismamente también en el Mediterráneo”, advierten
Hablar de sequía y de partos prematuros puede parecer extraño, pero ahora científicos catalanes y brasileños han constatado en un estudio publicado en The Lancet que el clima adverso, como la sequía, nos afecta antes de nacer: en periodos de falta de agua, aumentan los partos prematuros, aseguran.
Concretamente, han analizado hasta 30 millones de nacimientos durante 20 años y han llegado a la conclusión de que la sequía se relacionó con un incremento relativo aproximado del 2% en la probabilidad de parto prematuro.
Cuanta más sequía, más riesgo del parto prematuro
En su estudio, relacionaron todos esos millones de nacimientos con el déficit hídrico durante los meses anteriores al parto, encontrando que “cuanto más sucede la sequía durante el embarazo, aumenta el riesgo del parto prematuro”, como señala Octavio Ranzani, investigador de CIDACS Brazil.
A mayor escasez de agua, más riesgos para el feto: “Cuanto más grave la sequía, el efecto es mayor y también aumenta el riesgo de que el feto tenga un tamaño menor”, dice Ranzani.
Pero las sequías no vienen solas: suelen coincidir con olas de calor, y en esos casos, los efectos se disparan. La escasez de agua, la deshidratación, el estrés térmico… Todo eso pasa factura a las embarazadas, y no solo en Brasil.
“La sequía está aumentando cada vez más en todo el mundo. Mismamente también en el Mediterráneo”, señala Ranzani.
Ante la situación, los científicos piden reforzar el seguimiento del embarazo en periodos de sequía y calor extremo.

