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Si todavía no has jugado a Hearthstone, no sabes lo que te estás perdiendo

hearthstonecuatro.com

Ya no hay excusa para no jugar a Hearthstone. El último gran acierto de Blizzard da finalmente el salto a los 'smarthphones' ampliando su ecosistema de jugadores. Hearthstone es un juego sencillo y accesible a cualquier tipo de jugador. Si todavía no te has aficionado a él o no sabes muy bien cómo jugar, te damos algunos consejos para que no te pierdas en tus primeros días de juego.

¡Bah, un juego de cartas! Esa fue mi respuesta la primera vez que vi el tablero de Hearthstone. La frase más repetida entre los neófitos del Hearthstone. No estamos ante la última revolución del mundo lúdico, pero Hearthstone es más que un juego de cartas. Blizzard ha hecho un título capaz de entretener sin esfuerzo y al mismo tiempo convertirse en un reto para los jugadores más hábiles. Está en casi todos los dispositivos, es fácil de jugar, difícil de dominar, Hearthstone posee todas las claves de un videojuego competitivo y los desafíos de un buen juego de cartas de fantasía.
1. Empieza por el principio
Hearthstone ofrece un universo gigantesco de posibilidades que pueden abrumar al jugador primerizo. Empieza por donde el juego de dice que lo hagas: juega los tutoriales y consulta la multitud de 'guías para novatos' que circulan por Internet.
2. Conoce a fondo a tu personaje favorito
Existen diferentes 'clases' de cartas correspondientes a los diferentes personajes jugables. Lo mejor es echar unas pocas partidas con cada una de ellas y descubrir con cuál tienes más afinidad. A partir de ahí, lo idóneo es que juegues (provisionalmente) con una sola clase y te especialices en ella durante un tiempo, construyendo un mazo sólido.
3. Que no te importe no saber qué es un murloc
Muchas personas creen que es necesario conocer el resto de títulos de Blizzard para disfrutar de Hearthstone. No es así. No importa que jamás hayas jugado a World of Warcraft, las referencias de este pequeño gigante no son ningún hándicap a la hora de jugar.
4. Dale a los esbirros
Los esbirros son las criaturas o cartas animadas que tu rival juega sobre el tablero frente a las tuyas. Un error de los principiantes es ser demasiado ofensivo y centrarse en atacar al personaje olvidándose de los esbirros. Así lo único que consigues es que tu oponente construya un mazo poderoso con total libertad. Intenta contrarrestrar eso e interrumpir la estrategia del rival. Ya habrá tiempo de atacar a su héroe.
5. Haz las misiones diarias
No hace falta que juegues todos los días, pero si echas unas cuantas partidas con cierta regularidad y cumples misiones, te será muy útil en tus primeros pasos. Conseguirás oro, la moneda virtual del juego que te permitirá abrir nuevos sobres y conseguir nuevas cartas.
6. Juega con amigos
Enseñale el juego a tus amigos, pásale esta guía a tu pareja, a tus padres o a tus hijos, y juega con ellos. Hearthstone es un juego ideal para iniciarse en el mundo de los videojuegos. Es entretenido tanto para videojugadores empedernidos como para los más novatos. Posee unas mecánicas muy sencillas y ofrece un mayor reto estratégico que el Tetris o el Candy Crush.
7. No te gastes todo tu dinero virtual
Conseguir oro está bien, gastártelo no tanto. Procura ahorrar para el futuro. No hace falta que te gastes todas tus monedas solo por el hecho de tenerlas. Más adelante ten vendrán bien.
8. Juega en la Arena
Si quieres gastar dinero, hazlo en la Arena. Siempre es mejor que abrir sobres: conseguirás experiencia y, si se te da bien, te llevarás algún premio especial. Si no lo haces bien, no habrás tirado tu dinero, porque te llevarás unas cuantas cartas nuevas.
No hagas caso a esta guía
Si te has agobiado solo con los consejos de esta guía, pasa de todo y juega como más te apetezca. Lo bueno de Hearthstone (como en otros juegos competitivos) es que te enfrentarás a rivales de tu mismo nivel. Mejorar es relativamente sencillo y, como las partidas son cortas, las derrotas más llevaderas. Y si no te termina de gustar el juego, déjalo por un tiempo. Pero pruébalo. Es gratis, no pierdes nada y puedes ganar muchas horas de diversión. Y quién sabe, quizás algún día termines levantando un trofeo en algún campeonato de eSports.