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Rosa Rodero, tras el atentado a su marido: "Solo necesitaba decirle te quiero"

Risto: Tú eres valiente. Te ha tocado enfrentarte a algo muy gordo y lo has hecho con mucha valentía.

Rosa Rodero: No soy valiente. Te toca y tienes que salir adelante. Pero, valiente no.

Risto: ¿Qué pasó el 22 de noviembre de 1993?

Rosa: El 22 de noviembre del 93, a las 8.00 de la mañana, mi marido salió de casa y en un semáforo, por el que tenía que pasar todos los días, le pegaron dos tiros. Mi hijo estaba con él y se tiró del coche. Y salió. Mi marido no murió en el momento pero las heridas fueron muy graves. Tardó cinco días en morir. Estuvimos con él.

Risto: ¿Tú marido era ertzaina?

Rosa: Era jefe de la unidad de información de la Ertzaintza aunque no se llamaba así.

Risto: ¿Tú cómo te enteraste?

Rosa: Me enteré cuando 15 minutos después salíamos de mi casa. Era un sitio por el que teníamos que pasar quisiéramos o no. Vi lo que había. No quería ni creerme que podía ser. Vi el jaleo, entré a comprar el periódico. Me dijeron que había sido un robo y me quedé más tranquila. Me acerqué y vi el coche de mi marido. Pregunté la matrícula porque no me lo quería creer. Cuando un policía me dijo la matrícula, ya dije mi marido. Me cogió el policía. Empecé a preguntar dónde está mi hijo. Me decían "señora tranquila". "Con lo que estoy viendo, no me digáis que mi marido está bien porque no me lo creo", dije. Cogieron un coche y me llevaron al hospital. Vi a mi hijo en el hospital de Basurto y me quedé un poco más tranquilo. Empecé a preguntar por mi marido. Ya no recuerdo mucho. Lo único que recuerdo es que se me olvidó todo lo que tenía delante y solo quería estar con mi marido, hablar con mi marido y estar con mi marido. Para mí, era muy importante decirle 'te quiero'. Lo decimos muy pocas veces. Lo damos por hecho y no lo decimos. En ese momento, empecé a decirle 'te quiero, te quiero, te quiero'. Necesitaba decírselo. Cinco días después murió.