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El padre de Corina se hace pasar por el psicoanalista de los pretendientes

El padre de Corina ha urdido una trampa para conocer a los chicos que pretenden a su hija sin ningún tipo de máscara. Se ha hecho pasar por su psicoanalista y les ha hecho las preguntas precisas: qué piensan de su hija, qué es para ellos el amor, a qué se dedican y cómo se definen y, en resumen, el examen que haría cualquier suegro a quien aspira a llevarse a su adorada pequeña. Las respuestas han sido realmente sorprendentes.

El “papi” de Corina he llegado al programa con un fin determinado: asegurarse de que su hija está en buenas manos. Uno a uno, ha hecho pasar a los pretendientes a una sala, donde les ha hecho sentar en un diván, haciéndoles creer que es su psicólogo particular.
Los peor calificados
Confiados, los pretendientes han respondido con sinceridad. El padre de Corina se ha quedado alucinando con respuestas como la de Brian y su autoconfianza en sí mismo. “Creo que el psicólogo habrá pensado que soy un chico maduro y coherente”, ha dicho después de la sesión y después de haberle dicho a Gabriel lindezas como éstas: “Me encantaría tener un chimpancé. Pero no de cualquier manera, con sus árboles y sus lianas” o “Me gustan las chicas con buen culo y que rindan en la cama. Que ella haga lo suyo y yo lo mío”, declaraciones que a un padre no suelen convencerle mucho.
El que más le ha sorprendido ha sido Juan Luis. Cuando Gabriel le ha preguntado que qué tal está siendo la experiencia de conquistar su hija, el pretendiente se ha quedado bloqueado: “Es que no me gusta pensar en qué tal están siendo las cosas”. Apaga y vámonos. La conversación entre ellos, evidentemente, no ha sido muy larga.

Tampoco lo ha sido con Carlos. A Gabriel no le ha gustado nada cuando le ha preguntado por su color favorito: “El color que más me tranquiliza es el negro, ya sabes, por la oscuridad”, le ha dicho, y luego ha contestado sobre sus expectativas en el amor: “Me gusta el amor para siempre, es decir, hasta que se terminen nuestras vidas”. Demasiado tétrico y realista para el padre de Corina. Tampoco le ha gustado Pedro, quien ha confesado que no tiene ningún tipo de relación con su madre, siendo el vínculo familiar un dato muy importante para la familia de nuestra 'princesa'.
Los favoritos del padre de Corina

No todo han sido malas impresiones. Gabriel se ha quedado encantado con Diego por tres razones: porque le ha dicho que es ingeniero, que es un hombre muy enamoradizo y que hace un año que no tiene relaciones sexuales. “Por lo que no es mujeriego. Para mí es uno de los mejores candidatos”, ha concluido el falso psicólogo.
Pascual le ha caído bien pero le ha descartado en cuanto ha sabido su profesión: “Es policía y no me imagino a mi hija saliendo con un policía. No me sirve”. Andrés, en cambio, le ha parecido un buen chico. “Para mí estar aquí con Corina es como un sueño pero, aunque parezca una chica inalcanzable, se puede hablar muy bien con ella”, ha dicho el súper héroe sobre el diván.
Después de la sesión, Gabriel ha sido el encargado de escoger a los cuatro expulsados, uno por cada grupo. Los desafortunados han sido: Álvaro, Roberto, Yong Li y Carlos.