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Caris planea abandonar el convento en el desenlace de 'Un mundo sin fin'

Convertida años después en la priora del convento de Kingsbridge, la valiente sobrina de Petranilla está determinada a dejar atrás la vida contemplativa para disfrutar del amor en brazos del apuesto hijo del conde de Shiring, en la última doble entrega de 'Un mundo sin fin', que Cuatro ofrecerá mañana martes 13 de noviembre, a partir de las 22.30 horas.

Su matrimonio concertado con Elfric por interés económico para salvar de la ruina a la familia Wooller, las vejaciones y palizas sufridas a manos de un violento esposo y las acusaciones de brujería son algunas de las adversidades a las que ha tenido que hacer frente Caris durante su juventud, circunstancias que le han impedido estrechar su relación sentimental con Merthin.
En el primer capítulo, en Westminster, el Rey Eduardo III ofrece una fiesta de despedida a su hija Joan que se dispone a viajar a España, donde contraerá matrimonio con el príncipe de Castilla, hecho que confirma la alianza de ambos países contra Francia. Entretanto, Caris, Merthin, Thomas y Matthias se dirigen al monasterio del bosque. Si Godwyn se encuentra allí, el tesoro robado también. Esa misma tarde, mientras Matthias se encarga de alimentar a los burros, Merthin corteja gentilmente a Caris.
Y en el episodio final, Ralph se reencuentra con Petranilla para conocer su verdadera historia. Ésta le confirma que él lleva la sangre de un guerrero nacido para alcanzar la grandeza. Él se ríe amargamente, al tiempo que informa a Petranilla sobre la revuelta campesina en Wigleigh. Por otra parte, Caris asegura a Merthin que cuando encuentre una sucesora, abandonará la congregación y se irá con él. A pesar de su determinación, Merthin piensa que su amada podría cambiar su decisión. Cuando Ralph comunica a la Reina Isabel las últimas noticias sobre la rebelión popular, indica a la soberana que el conde de Shiring es el único que tiene autoridad suficiente para solventar el problema, al tiempo que le revela que Roland ha fallecido tras haber contraído la peste.