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Lucía aprende a concentrarse para hacer los deberes

Hacer los deberes supone un gran esfuerzo para muchos niños que son incapaces de concentrarse. Ese es el caso de Lucía. No le gusta estudiar y siempre que puede evita hacer las tareas o posponerlas hasta última hora. Su madre tiene que estar pendiente en todo momento pero, incluso así, Lucía trata de engañarla y convencerla de que ya lo ha hecho.

La hora de los deberes se convierte para muchos padres en uno de los momentos más difíciles del día. Algunos pequeños son incapaces de concentrarse frente a los libros y otros muchos hacen suya la ley del mínimo esfuerzo. Lucía reúne estas dos características. La pequeña, de siete años, prefiere jugar y cuando sus padres le obligan a hacer la tarea ella se la ingenia para reducir el tiempo de estudio a la mínima expresión, por ejemplo, copiando los resúmenes de los libros de la contraportada.
La situación desespera a Gema. Por más que se esfuerza, Lucía se niega a estudiar y cuando lo hace siempre es a regañadientes y después de un berrinche que deja a su madre sin fuerzas. Que los niños afronten el estudio de forma tranquila y adquieran el hábito de estudio, Rocío Ramos Paúl, da a Gema y su marido unas sencillas pautas que facilitarán que la niña haga su tarea sin perder tiempo.
- Los niños tiene que aprender que hacer sus tareas tiene una recompensa. Para conseguir que los niños asimilen la nueva dinámica de trabajo, los padres pueden hacerlo de una forma gráfica colocando una cartulina con las tareas a realizar y unas pegatinas que irán colocando a medida que vayan cumpliendo con sus tareas. "Cuando hagas los deberes ponemos una pegatina y si al final del día has rellenado todas las casillas, mañana tendrás un premio."
- Si aún teniendo la opción de la recompensa, los niños se niegan a hacer los deberes, los padres deben dejar claro que mientras no terminen no se les prestará atención, no habrá juegos y no habrá merienda. Respecto a la merienda, si el niño termina los deberes cuando ya se ha terminado la hora de la merienda, no se le ofrece. Así conseguimos que el niño se dé cuenta de que tiene que terminar su tarea en un tiempo determinado.
- Recompensar a los hermanos. En caso de que haya más niños en casa, los padres deben recompensar sel buen comportamiento de los hermanos para que el niño se dé cuenta de que sus actos tienen consecuencias. En el caso de Lucía, Supernanny recomienda a su madre que se lleve a Celia y a Jesús al parque y que Lucía se quede en casa con su padre hasta que termine sus deberes.
- No atender las llamadas de atención de los niños, losberrinches o el mal comportamiento. Los niños están aprendiendo y tratan de conseguir la atención de sus padres.
- Si los niños reclaman la atención de los padres para que les ayuden a hacer los deberes, los progenitores deberán atender esa petición. 
- Poner consecuencias. Si pese al esfuerzo realizado por los padres, el niño no hace los deberes hay que poner consecuencias. "La consecuencia tiene que ser directamente sobre lo que ha hecho. Cuanto más relacionada esté mejor", ha dicho Supernanny. En el caso de Lucía Rocío Ramos - Paúl les recomienda que al día siguiente haga la tarea que le ha quedado más la que traiga nueva.