Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Inmaculada y Alberto

A su favor cuenta que es muy ingeniosa y espontánea. Su hermano Álvaro crece poco a poco, y con él los problemas. Con quince meses deambula por la casa haciendo y deshaciendo a su antojo, pero Candela no está dispuesta a ceder su espacio. Inmaculada ha perdido el control de la situación y no sabe qué hacer para que sus hijos congenien.
El primer paso en el establecimiento de las normas es repartir los espacios. A partir de ahora, Álvaro tendrá su zona de juegos instalada en su habitación. Supernnany, además, propone a Inmaculada pasar más tiempo con Candela para reforzar su relación.
A pesar de los pequeños conflictos cotidianos, la relación entre madre e hija va mejorando. Los momentos de ocio en familia facilitan el entendimiento y la buena comunicación. La pequeña va a descubrir las ventajas que supone tener un hermano y aprenderá a compartir sus juegos.