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Carta de Rocío Ramos-Paúl

Hola a todos.
Ya son 6 temporadas y 43 familias a las que agradecer que nos permitan entrar en su casa para contar dificultades que todos podemos tener a la hora de educar. Desde la primera temporada hemos intentado generar interés por la educación y, año tras año, nos hemos visto inmensamente recompensados.
El personaje de Supernanny me ha permitido llevar el trabajo psicoterapéutico a la TV y he de reconocer que nunca pensé que fuera a tener tanta repercusión. Agradezco a todos los que mostráis interés por el programa, a los que manifestáis desacuerdo, a los que descubrís una forma distinta de hacer las cosas y a aquellos que os reafirmáis en la actuación con los hijos. En definitiva, todos entendéis la importancia de educar.
En esta sexta temporada encontraréis nuevos casos que muestran dificultades con la alimentación y el sueño, familias numerosas, niños que se convierten en los reyes de la casa... pero sobre todo, padres que quieren hacer cambios para conseguir que sus hijos crezcan felices y no saben cómo.
En un momento social de tanto cambio, la educación es el modo en que se afrontan las situaciones y no éstas en sí. En ese "cómo" lo hacemos está la clave del éxito educativamente hablando. "Los niños son un bien preciado" y no sólo por lo escaso, sino porque constituyen lo más importante para sus padres.
Hacer éste lleva mucho tiempo porque no podemos pedir a los niños qué cambien cuándo y cómo queramos. Por eso, las 43 familias y en especial éstas nueve últimas, merecen este agradecimiento. Hemos vivido rabietas, lloros, negativas, insultos e incluso algunas patadas. Sabemos que los niños protestan cuando pierden privilegios (exactamente igual que nos pasa a los adultos) aunque luego, cuando consiguen comer o dormir o hacer los deberes o jugar solos, disfruten de sus logros.
Cualquier cambio genera incertidumbre y ansiedad hasta que se asienta. Esa es la etapa en la que Supernanny acompaña a cada familia, apoyando a los padres con pautas para aprender cómo hacerlo. Entonces, nos despedimos con la tranquilidad de que son capaces de llevar a cabo lo aprendido siempre que lo mantengan con firmeza y mucho amor.
Nadie dijo que educar fuera fácil, pero yo os aseguro que es divertido, emocionante y la tarea más satisfactoria con
la que se puede encontrar un adulto en su vida. Si a alguien le quedan dudas de esta afirmación, le invito a que vea los nuevos programas de Supernanny.
Un saludo
Rocío Ramos-Paúl Salto".