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Besos furtivos, un viaje a la selva boliviana y las primeras peleas en el convento

Se acerca el momento de que las chicas respondan a la pregunta más importante para ellas: '¿Quiero ser monja'? Tras un mes de aventuras, Janet, Jaqui, Fernanda, Paloma y Juleysi afrontan ahora la fase más determinante del viaje, la de marcharse a más de 9.000 kilómetros de distancia para comprobar la fuerza de su fe. ¿Recibirán la llamada definitiva en su viaje a Bolivia?

En el último programa de 'Quiero ser monja', no todas las chicas recibieron la sorpresa de tener una visita de sus seres queridos. Por haberse hecho tarde, Juleysi se quedó sin la visita de su novio y eso es algo que las hermanas querían remediar. El novio de Juleysi, Alberto, ha acudido a la llamada de las monjas y se ha plantado en el convento para darle a su chica la mejor de las sorpresas. La novicia se ha desplomado cuando ha visto a su amor y ha terminado admitiendo que le necesitaba. Pero Alberto no ha venido solo... ¡Ha traído una hamburguesa, una bebida energética y… un beso! Todo era perfecto entre ellos y tan a gusto estaban que no notaban la presencia de la reja que les separaba, aunque al cabo de unos instantes se han dado cuenta de que no estaban solos...
Todas las novicias reaccionan muy contentas al enterarse de que viajan a Bolivia en su nueva misión. Entre lágrimas, se despidieron de las hermanas que tanto les han enseñado en su paso por el convento de clausura. Sin embargo, parece que saber que será a la selva no les hace tanta gracia, en especial a Juleysi, que reconoce que el campo de Madrid ya le cuesta: "O sea, esto va a ser una matada".
Antes de partir, las chicas han rezado frente a María Inmaculada y le han pedido a la Virgen que las cuide, algo que Paloma no duda en absoluto: "Nos envía el Espíritu Santo, no nos va a pasar nada" El primer tramo de la misión lo cubre un vuelo de doce horas que lleva a las chicas desde Madrid hasta Santa Cruz, en el centro de Bolivia, y desde allí cogerán dos vuelos más para llegar hasta su destino final, Trinidad.
Bellavista: como estar en una película
Tras ocho horas de viaje en un jeep, las chicas se plantan en Bellavista, el que será su nuevo hogar y, desde que ponen un pie allí, tienen la sensación de haber entrado en un cuento. Para Paloma es como “una película”, los trajes y danzas tradicionales interpretadas por los niños de la aldea donde se encuentra la misión han hecho que esta experiencia sea algo que nuestras novicias jamás olvidarán. Las chicas se han emocionado al ver la sorpresa que les tenían preparada los niños. Paloma ha asegurdo en ese mismo instante que sentía a Dios dentro de ella, Janet ha afirmado estar haciéndose otra persona.
Su nueva casa ha resultado ser un paraíso en la cuenca del Amazonas que va a dejar a las chicas en muchas ocasiones sin palabras y que supondrá la prueba final para su fe. Se enfrentarán a nuevas comidas, bebidas y actividades que jamás habrían imaginado que harían. Las novicias prueban pirañas y chicha por primera vez, comen caimán y les queda claro que allí “lo único que no se come son los cubiertos”, como les explica el padre José Manuel, alma de la misión.
¡Las chicas se bañan entre pirañas, boas y serpientes de agua!
"Arrastren las piernas cuando vayan al río por si hay alguna raya, boa, serpiente de agua o caimán". Cuando la madre Tatiana les ha dado este consejo, las chicas se lo han tomado con humor porque... ¡debía estar bromeando! Más tarde se han dado cuenta de que en Bolivia todo era muy distinto a lo que ellas están acostumbradas en España y nuestras chicas se han puesto un pelín blancas y alguna que otra ha entrado en pánico. Claro que, el miedo les ha durado poco, concretamente hasta que se han dado un baño genial con los niños de la misión ¡y se lo han pasado en grande!
Pero en la misión no todo son baños y diversión, las hermanas le han explicado a nuestras chicas que había que pintar las paredes de las casas para que estuvieran preparadas de cara a la nueva temporada. Juleysi y Paloma seguían con el subidón del baño en el río y se han reído un rato salpicándose con la pintura, pero a quién no le hacía mucha gracia lo de las salpicaduras ha sido a Fernanda... ahí han empezado los primeros piques entre las chicas.
Paloma y Juleysi han decidido hablar con Fernanda y con las hermanas Capdevila porque piensan que tiene algún problema con ellas. Fernanda les ha asegurado que no hay ningún problema, que simplemente ella siente que es más “libre” que las demás, a ella le gusta estar sola y con el Señor más que con las compañeras. Jaqui ha roto una lanza a favor de Fernanda y le ha aconsejado que se acerque a quien sienta y le apetezca. Tras un rato desahogándose, las chicas han decidido hacer borrón y cuenta nueva.
El momento más especial para las chicas en Bolivia
Casi terminando su experiencia en Bolivia, Paloma, Juleysi y Jaqui han vivido uno de los momentos que más les ha gustado: ¡han jugado un partido de fútbol con los niños! A pesar de que Jaqui afirma “no tener ni pajotera idea de fútbol” no le ha importado lo más mínimo, "una sonrisa de esos niños es un regalo para nosotras".
Las novicias han hecho un balance de toda su experiencia en los últimos momentos como miembros de ‘Quiero ser monja’. La emoción y la sinceridad han invadido la reunión cuando han recordado los momentos malos y los buenos. Pero aún no se sabe cuál será la decisión que tomarán...