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Pedriño no soporta los celos de Giordis

Primero fueron las dudas sobre la santería, luego sus celos y finalmente su carácter. Pedriño había retrasado el momento de la expulsión de Giordis pero, a las puertas de comenzar el viaje que será como su primera luna de miel, el cubano ha tenido que decir adiós.

Una nueva jornada de convivencia comenzaba con una excursión de los chicos de Pedro con Mary. El cubano no pudo resistirlo y contó a la madre de su soltero lo ocurrido en la discoteca: Ángel y Pedriño se encerraron en el baño. Ángel se defendía, él no ha hecho nada con Pedriño pero a Giordis poco le importaba y se declaraba desilusionado en el amor. “Es decir, que fuisteis allí a ver quién la tenía más grande. Sois los tres pendones y él el pendón general, lo voy a poner como la hoja perejil”, decía Mary.
Pedriño fue “estéticamente” castigado por su comportamiento. Primero tuvo que vestirse de chica, luego ponerse el ‘uniforme’ de trabajo de Manu y, finalmente, tuvo que depilarse. El gallego no lo soporta, pero accedía. Lo que no podía permitir es que sus chicos acabaron con su bigote, un elemento que él considera “legendario y sagrado”.
Durante esa noche ocurría algo. Manu no podía dormir, y charlaba con Giordis, pero Ángel no podía soportarlo y les mandó a un lugar que ellos no creyeron apropiado. ¿El resultado? Cuando Pedriño se levantó vio a Manu y Giordis enfadados mientras Ángel estaba solo en otra estancia. El gallego intentó mediar pero, aburrido de con conseguirlo, se fue al jardín a leer una revista.
Finalmente, llegaba la hora de la expulsión. Los tres, vestidos de negro, se enfrentaron a la decisión de Pedriño que anunciaba: “Valdoviño se acaba, ya he tomado una decisión”. Sin embargo, no ha sido fácil porque de todos ha visto algo que le gusta: “Manu tenemos muchas cosas en común, con Ángel he ido pillando tu ironía, y con Giordis me ha gustado mucho tu timidez pero…”
Pedriño se interrumpía para ir al grano: “Manu, tú te quedas; Giordis, tú no, te vas; Y ángel, te quedas”. Justificaba su decisión: “A mí lo que me echó para atrás es el tema de tantos celos, tanta posesión”. Pedriño no ha tenido una relación seria hasta ahora por lo que los celos se le antojan imposibles de soportar: “no he tenido relaciones serias, podría agobiarme. Pedías más de lo que podía dar”. Giordis, al menos en parte, le daba la razón: “Soy así, un poquito más romántico, un poquito más mío, lo que quiero a mi lado lo quiero para mí”.
Así, Ángel y Manu se convierten en los acompañantes de madre e hijo en el romántico viaje que arrancará en el próximo programa. Pero hay un problema: tras el incidente nocturno se han convertido en enemigos acérrimos, Pedriño pedía que aunque no fueran amigos mantuvieran una convivencia cordial y Manu se mostraba dispuesto pero Ángel espetaba: “con quien me tengo que comportar bien es contigo y en todo momento lo he hecho”. Nos espera un largo viaje por delante, sin duda.