Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El mentón de Fogarty

El Mentón de Fogarty es una banda de pop-rock de nombre engañoso, que no suena a típica banda de pop-rock. Unidos por su pasión por el fútbol y, sobre todo, por la música de The Beatles, Los Rodríguez, Tequila y un eterno etcétera, ya en el colegio, Gorka, Urko, Gabi, Ibai y Carlos se hacen buenos amigos. Y tras pasar sus adolescencias tocando en otras bandas de muy distinto signo musical, se juntan en 2001 y forman El Mentón de Fogarty.
La actividad pronto se vuelve febril y desde el principio se obcecan en convertir su obsesión por escribir y grabar canciones en su cuatro-pistas portátil en un propósito de vida. "Trabajadores del local" como les gusta a ellos definirse (allí maquetan previamente todo el material), en 2007 publican su primer trabajo "Días rojos" (Warner) y son recibidos con los brazos abiertos por crítica y público.
Y aunque componen la canción oficial del equipo de baloncesto de su ciudad natal, el Bilbao Basket, la de la Supercopa de España de baloncesto 2007, uno de sus temas es elegido para la cabecera de la teleserie Euskolegas de ETB y su trabajo discográfico recibe galardones como el de "Fenómeno Musical Nacional 2007" de Punto Radio, es, sin embargo, su directo lo que gana mayor fama.
En vivo, el grupo destierra completamente el término 'aburrido' de su diccionario y deja sensación a banda que ensaya junta, a guitarras eléctricas, sensación de verdadero y de energía, efervescencia e intensidad; las canciones ganan en rotundidad, lo que les ha hecho sumar un gran número de seguidores y llegar a actuar ante 40.000 personas con motivo de la final de la Copa del Rey de Fútbol 2009.
En su afán por reflejar el sonido del directo y en el de no repetirse a sí mismos y reinventarse, y a sabiendas de que quien permanece en el mismo sitio corre el riesgo de ser engullido por sus propias corrientes, ahora nos presentan "Venimos subidos en norias" (Warner). 12 grandes canciones 12, sin rellenos, emocionantes, épicas, líricas, rabiosas y frescas, alguna de ellas con sabor a himno. Un disco de canciones muy distintas entre sí, que mantiene a pesar de ello una gran homogeneidad. Es más rock, más ambicioso en letras.