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José Coronado, a Jesús Calleja durante su aventura: "Te he odiado mucho"

El preestreno de 'El Príncipe' fue el comienzo de la aventura para José Coronado. Mientras el actor atendía a la prensa y posaba en la alfombra roja recibió una llamada para dejar el caos de occidente y viajar a al Mustang, el reino perdido del Himalaya. Era Jesús Calleja el que proponía al actor un viaje diferente. Coronado solo puso una condición: Llevar a su hijo.

Jesús Calleja va a la casa de José Coronado para explicarle a él y a su hijo Nicolás, la aventura que van a vivir. Caminarán hacia el norte hasta la frontera de Nepal con Tíbet, a un lugar llamado Mustang. "Vais a pasar de esta vida de locura que lleváis a un lugar donde nadie os va a conocer", les explica Calleja.
José Coronado, atraído por el budismo
Durante su aventura, vivieron cerca del hinduismo y el budismo. "Me llama el budismo. Es una religión que entiendo y que me gusta", explica el actor. "Venir hasta aquí me proporciona salir de la locura de la que venimos. Salir de la sociedad en la que vivimos llena de mangantes, intolerantes, impacientes... Necesitaba buscar otras prioridades y éste era el sitio perfecto", reflexiona Coronado.
Los miedos de Coronado
José Coronado y su hijo están fascinados en Nepal. Los actores visitan el río Ganges y Calleja les explica que todo hinduista que consiga bañarse en el Ganges tiene una reencarnación mejor. Es costumbre tirar las cenizas de los muertos al río con el mismo objetivo y siempre se busca hacer la cremación ante el río.
"La cremación es una fiesta. Reencarnarte es el paso a una vida mejor", explica Jesús Calleja sobre la visión hinduista de la muerte. José Coronado tiene una visión más terrenal ella. "Para saber morir, hay que saber vivir. Ése es el secreto de la muerte. Lo malo es si tienes una vida de mierda y te llaga la muerte. Tengo miedo a no vivir. Soy consciente de que tengo una edad", reconoce Calleja.
Coronado le deja las cosas claras a Calleja
Tras la breve introducción, al hinduismo comienza la expedición. Jomsom es la primera etapa del viaje y un momento perfecto para poner sobre la mesa las condiciones.
"Yo te voy a contar pero también quiero que sepas que una de mis apetencias es ir conmigo mismo. No significa que no hable pero entre los pulmones por un lado y mi búsqueda. Quiero oler, quiero mirar, quiero percibir. Se nos olvida mirar, oler, percibir", le deja claro Coronado a Calleja.

El Coronado más sincero
Durante el viaje, los tres aventureros tienen tiempo para hablar de sus vidas. Coronado habla de sus inicios en el mundo de la interpretación y del momento personal que vive ahora. "Empecé por azar en la actuación. Sin vocación alguna. Tuve un restaurante. Me dí un par de vueltas al mundo como modelo. Tuve una agencia de moda. Tuve varias etapas antes de encontrar los que me llenaba. Llegué a interpretación y vi que esto era lo mío. Es un privilegio", relata.

Calleja pregunta abiertamente a Coronado por su vida sentimental. "Tengo dos hijos, así que he tenido dos parejas serias", le responde antes de aclarar que ninguna mujer le odia. "No solo con mis ex, con la vida en general, no puedo soportar hacerle daño a alguien", cuenta.
A Coronado, no le gusta la fama. "Es muy bonito pasar de galán a tipo duro. No me ha pesado nunca pero me apetece más hacer otros personajes que el de galán", reconoce. "He aprendido a que el mejor personaje es el que tengo entre las manos. Tengo la facultad de enamorarme de lo que tengo", explica el actor de 'El Príncipe'. "Me estoy haciendo un hombre. Es duro pero compensa totalmente. Si yo puedo aguantar diez días de trekking no me voy quejar en mi vida por nada de mi trabajo", termina.
Las lágrimas de Coronado
La tensión saca el lado más duro de José Coronado. Tras ver cómo estaba el camino por el que tenían que pasar. Jesús se vio obligado a cambiar la ruta. "Tuve mucho miedo de ver por donde pasábamos. Andábamos por una vereda de apenas un metro y que debajo tenía 200 metros", cuenta entre lágrimas Coronado.
"No estoy enfadado. Estoy acojonado. El terreno por donde pasábamos me provocó miedo. Había peligro y para mi hijo también había peligro", relata.
"No estoy acostumbrado a subir una montaña pero también me has sacado mucho amor, mucho compañerismo aunque ha habido un momento que te he odiado mucho. Me han salido los personajes malos. Es la primera vez en mi vida que me pongo unas botas de trekking pero a toro pasado muy feliz", concluye el actor.