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El juego del gato y el ratón

Difícil misión para Sandra y Belinda
Seguro que a más de uno le hubiera gustado cazar a las hermanas vascas pero...no pudo ser. Su misión, llegar a meta en primera, segunda o tercera posición pero además tratar de no ser descubiertas por sus cazadores. Una presa suculenta si además tenemos en cuenta que en sus mochilas cargaban con la preciada inmunidad; unas pegatinas de dragón que sus rivales debían de arrancar.
Toda artimaña posible fue poca en esta Etapa 8. La caza. Sandra y Belinda se convirtieron en tres días en el ratón. No querían volver a casa así que tuvieron que camuflarse, desviarse de la carrera; surcar ríos e incluso permanecer escondidas tendiendo a su gato a tan sólo unos metros. A punto estuvieron en un par de ocasiones de ser apresadas: primero Manolo las descubrió en un coche y después los azafatos en un camión : uno de los momentos más tensos del programa. El tono de la conversación subió un poquito de tono pero claro, Bali cada vez está más cerca y nadie quiere quedarse atrás.
Pero la caza también nos dejó momentos graciosos como el disfraz de las chicas y su astucia; las artimañas de los cazadores para capturarlas, las visiones de Manolo o María o incluso el descuido de Javier e Hilario que tuvieron su presa a tan sólo unos metros y ni se dieron cuenta...
Al final, las hermanas vascas, llegaron sanas y salvas a meta. Es más no sólo llegaron si no que lo hicieron en primera posición por lo que igualan a los azafatos en amuletos.
Así es Pekín Express, un día está abajo y asimilando la vuelta a Espa y al siguiente...la pareja más fuerte. ¿Qué nos deparará al próxima etapa?