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Manuel y Engracia: "Pedíamos a nuestro ángel, que estuvo en la carrera ayudándonos, llegar al menos a la final. Pero estamos satisfechos con lo que hemos hecho"

Engracia y ManuelCUATRO
¿Cómo vivieron la aventura los manchegos? ¡Lee su cuestionario!
¿Qué os llevó a presentaros a Pekín Express?
Engracia: Nos llevó la aventura y la ayuda de unas sobrinas de Manuel.
Manuel: Nunca habíamos pensado habernos presentado a ningún programa de televisión. Pero todo esto surgió cuando en la boda de mi hija, una sobrina mía nos lo propuso a Engracia y a mí. Aceptamos porque en realidad nos gusta la aventura y podríamos ser elegidos por nuestra forma de ser.
¿Os preparasteis especialmente para vivir una aventura como esta?
Engracia: No demasiado, ya que nuestro trabajo en el campo es duro... y también nos dejamos llevar por la propia aventura.
Manuel: No, en absoluto.
¿Qué objetivo os marcasteis antes de comenzar?
Engracia: Estar el máximo posible para conocer la aventura y esos países. Y disfrutarlo al máximo cada momento.
Manuel: Ver el mayor número de países, y por supuesto, ganar Pekin Express. Además de ver esos paisajes tan bonitos que se ven en la televisión y conocer nuevas personas y culturas, pero lo más importante para nosotros fue disfrutar lo máximo posible para pasarnoslo bien y que la gente pudiera disfrutar con nosotros.
¿El momento más difícil?
Engracia: Para mi creo que el día y la noche que pasé con Menchu, fue amarga y prefiero ni recordarlo. También la escalera de los 900 escalones ya que pasé una mala noche...
Manuel: Para mí el momento más difícil es cuando termina la aventura, tanto la mía como la de mis compañeros, pero ese momento sabíamos que podría llegar y lo supimos afrontar.
¿Algo que nunca olvidareis?
Engracia: Yo nunca olvidaré el recibimiento de todas las personas pobres y humildes de aquellos países que aún recuerdo, sus casas, la bondad de alojarnos sin tener muchas cosas y de ellas no suficiente comida, que nos daban sin nada a cambio...
Manuel: Nunca podré olvidar cuando las personas nos acogían en sus casas y nos daban lo poco que tenían a cambio de nada. Esas cosas se nos quedarán marcadas de por vida. Una cosa más que no podremos olvidar, es la sonrisa de aquellos niños y niñas jugando con nosotros.
¿Repetiríais una experiencia como esta?
Engracia: Sí la repetiría y volvería ahora mismo ya que me siento tan orgulloso de Pekín Express...
Manuel: Claro, ni nos lo pensaríamos.
¿Lo más duro de un viaje en estas condiciones?
Engracia: Casi todo era muy duro aunque la gente no lo piense así... pero hay que vivirlo y horas en la carretera, y no poderse comunicar ya que no sabíamos nada de ingles, y había demasiada gente analfabeta.
Manuel: La despedida tanto familiar, como de nuestros compañeros
¿La comida más desagradable?
Engracia: Para mi fueron los sapos y las ratas, pero otras cosas se podían comer aún sabiendo que eran bichos, y no soy demasiado delicado, también ayudaba a cocinar donde me dejaban en las casas.
Manuel: Nosotros hemos comido de todo lo que nos han dado y sin hacer ascos a nada, porque a las vistas está que ha habido comidas buenas y otras no tan buenas, ya que sabíamos que todo lo que nos ofrecían para comer, también lo comían ellos como exquisito de allí.
¿El peor alojamiento?
Engracia: Creo que para mi no existió mal alojamiento ya que nunca dormimos en la calle.
Manuel: Cuando dormimos en el portal de una casa que no tenía puerta. Entonces pasó la policía y nos querían llevar a la comisaria. Pero gracias a la familia que habló con la policía, esa noche dormimos allí tranquilos.
¿Un país?
Engracia: El país que mas me gustó fue Laos, y Tailandia y me gustaría volver.
Manuel: Sin duda...Tailandia. Es un hermoso país.
¿Os planteasteis en algún momento abandonar la carrera?
Engracia: No, nunca porque lo que empieza hay que terminarlo. Y nunca nos vimos cansados para abandonar, salvo la ultima epata (etapa 10) que hicimos, que no nos cogían los coches, era muy de noche y sabíamos que teníamos a unos grandes rivales.
Manuel: Nunca, es una experiencia tan inolvidable que no te planteas abandonar el programa porque sabes que esta oportunidad es única y no se nos volverá a presentar en la vida, y menos a nuestra edad.
¿Teníais algún favorito para la victoria?
Engracia: Sí, los Ryaneros (los azafatos) y Manolo y Marta.
Manuel: No tengo ningún favorito en concreto, ya que todos podíamos ser los vencedores, pero sabemos que hay unas parejas muy fuertes.
Con qué pareja no tendréis relación
Engracia: Con Sonia y Menchu (las rubias de Pekín), por su mal comportamiento que tuvieron con nosotros ya que nosotros nada tuvimos con ellas, pero pienso que el tiempo todo lo cura.
Manuel: Por mi parte creo que tendré relación con todas las parejas, ya que todo lo que pasó en el programa, allí se quedó. Pero hay dos parejas, con las cuales la relación puede ser más fría
La mejor pareja y por qué
Engracia: Los azafatos, porque son competidores, luchadores, corredores y no quieren perder.. pero he visto que tienen un gran corazón junto con su humor y por eso los admiro. Y también a Manolo y Marta.
Manuel: David y Javi, porque a parte de ser competitivos son dos chicos que en alguna ocasión han sido comprensivos con nosotros
¿Una anécdota del campamento?
Engracia: Que en el campamento la gente parece otras personas que en la carrera, y hay que convivir con todos.
Manuel: Un día que acampamos dentro de un recinto con cabañas, Engracia y yo estuvimos dando vueltas por ahí en busca de comida (frutas) para podérselas ofrecer a nuestros compañeros en forma de sorpresa, lo cual fue imposible, porque allí no había nada más vegetación.
¿Alguna vez pensasteis en ganar el programa?
Engracia: Sí muchas noches pero no por el dinero, porque pedíamos a nuestro ángel que estuvo en la carrera ayudándonos y queríamos llegar al menos a la final, pero estamos satisfechos con los que hemos hecho.
Manuel: Al principio lo veíamos difícil, pero conforme íbamos avanzando nos íbamos haciendo cada vez más fuertes.
¿Veis justa vuestra eliminación?
Engracia: No sabría que decir, pero nos vinimos con la cabeza muy alta y contentos de nuestra labor... ¿Que más podemos pedir...?
Manuel: La veo justa porque ese día fue muy difícil para todas las parejas que quedábamos
¿Imagináis haber vivido Pekín Express con otra pareja?
Engracia: No, solo con mi pareja Manuel, y creo que no hay otra persona
Manuel: No, jamás cambiaría a mi pareja de viaje. Nos conocemos a la perfección y nos complementamos en todos los aspectos. Y otra cosa muy importante es que congeniamos.
Algo que os gustaría contar...
Engracia: La presentadora me impresionó mucho en el barco cuando la vi el primer día, junto con los redactores, los cámaras, todo el servicio que colaboran para que el programa de Pekín Express sea un éxito.
Manuel: Quisiéramos aclarar una cuestión sobre nuestro dinero en el campamento. Decir que nosotros acumulábamos el dinero, porque siempre nos inflábamos gracias a la bondad de la gente que nos acogía, por tanto, no necesitábamos parar nuestros coches para comprar comida.
Por otro lado, lo que se ha dado a entender sobre los campamentos es que nosotros comíamos de los demás sin aportar nada, y eso no es cierto. Nosotros no aportábamos comida, pero si les dábamos el dinero que nos correspondía, cosa que a veces nos daban de comer y no querían aceptar nuestro dinero.
Creo que por dar el dinero, pero no parar el coche para comprar, ha sido el enfado. Pero claro está que como nos ofrecían comida nosotros comíamos.
Todo esto, nosotros lo hemos agradecido ofreciéndoles nuestro ayuda a la hora de montar o desmontar las tiendas, ayudarles con el equipaje... Espero que algunas parejas lo entendieran en su momento.