Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Máxima igualdad en la competición

Por primera vez en Pekín Express, cuatro parejas se reparten la totalidad de los amuletos. Así ha sido la aventura en Kenia.

La primera fase del programa concluye con un empate cuádruple: Jota y Freire, Sara y María, Mar y Vanesa y Chinto y Pablo, han sido los ganadores, respectivamente, de las cuatro etapas de carrera que se han disputado en Pekín express.
La pareja de anónimos comenzó fuerte, consiguieron su primer récord metiéndose en el bolsillo la primera etapa. Pero poco a poco se fueron conociendo y comenzaron a salir a la luz problemas como el escaso nivel de inglés de Jota o la actitud de machaque de Freire a su compañero.
Las que dieron la campanada fueron Sara y María, las rubias se impusieron en la segunda etapa. Se llevaron de calle casi todas las pruebas de la carrera, la inmunidad y por supuesto, el amuleto. Pusieron de moda las amistades, David y Cuqui se convirtieron en sus escuderos, pero también se ganaron enemistades. Atención: Inés y Pedro fueron eliminados, (y más tarde repescados), gracias a ellas. Prometieron venganza junto a Jota y Freire, y de momento no han tenido la ocasión. Ahí queda.
David y Cuqui son especialistas en llegar primeros y llevarse recompensas, pero no han ganado carreras. A sus espaldas llevan las pegatinas verdes: un salvoconducto que les salvaría en caso de peligro. Aún no las han utilizado. En esta última etapa han dejado claro que están más que dispuestos a dejarse la piel por ganar, y que harán cualquier cosa por conseguirlo. Dato de interés: son los únicos que han podido descansar y relajarse para la etapa 6.
Mar y Vanessa son las estrategas de la edición. A favor cuentan con su fuerza y forma física. Son decididas y no conocen la palabra ‘miedo’.En contra: su relación. No tienen temple, la chispa salta al más mínimo problema, reconocen que se llevan mal y no hacen nada por evitarlo. Airean sus problemas delante de cualquiera, y esto podría ser utilizado en su contra.
Chinto y Pablo estuvieron suscritos a posiciones medias durante la mitad de la primera fase en Kenia. Son fuertes y por ello, todos esperamos más. Han tardado en amoldarse al ritmo de carrera. Están disfrutando de la experiencia, aprenden a cada paso que dan, se desenvuelven con naturalidad, etc. Son el claro ejemplo de la constancia.
Inés y Pedro están en deuda con sus compañeros, todos a excepción de David y Cuqui votaron por ellos para que volvieran a la carrera tras su expulsión. Su mayor defecto es su tendencia al victimismo, su mayor virtud: se complementan al 100%.
Los más afectados por el desánimo son Chimo y Vane, son como el perro y el gato. Su relación se sostiene únicamente por el vínculo familiar que les une: son cuñados y punto. Vane es quién tira de la pareja, a su espalda carga con el peso de Chimo: sus quejas y su falta de hacer. En la última etapa se han salvado por los pelos.