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Oleg y Mary comienzan un 'fuego cruzado' en Padres lejanos

Las familias vuelven a juntarse en ‘Padres lejanos’ con el peligro que conlleva: Oleg y Mary se insultan y la relación de Antonio y su hija se complica con la llegada de la madre de Jenni.   

“Llega el momento me piro”. No es la canción de Estopa, es lo que dice Cristian a su madre al principio del sexto programa de ‘Padres lejanos’. “No me pasa nada, pero me quiero volver ya”, le dice a Yolanda. Manuel tiene que entrar en acción y algo toca en Cristian que se replantea su decisión.
Como todo lo que ocurre en ‘Padres lejanos’, cualquier decisión tiene su responsabilidad. Mary, Ana Mari, Carlos y Hana incumplieron la norma de abandonar su campamento y son castigados por ello. Deberán cargar con los bueyes durante toda la travesía. El resto del grupo guiará a las vacas hasta el campamento de Pulmarí, a 23 kilómetros de distancia. Tras un infructuoso intento de comandar la expedición, Isabel y Yolanda ceden sus puestos a sus hijos, pero la naturaleza es caprichosa y pone a prueba al grupo con una intensa ventisca.
El grupo llega por fin a su destino y Manuel comunica a todos que padres e hijos volverán a convivir en un único campamento. Oleg, que ya había tenido roces anteriores, busca a Mary y la encuentra. La madre de Carlos estalla y lo que comienza en risas e ironía termina en una retahíla de insultos en la que yonqui es un piropo.
Los terapeutas creen que la relación entre Jennifer y Antonio necesita un cambio y preparan una sorpresa: la madre de Jennifer aparece en el campamento. Jenni alucina al ver a su madre y llora desconsolada entre sus brazos. Llega la hora de que padre, madre e hija se junten a hablar por primera vez y hablen las cosas, así que Jenni va a por su padre, que al ver a su ex de lejos pega un derrape digno de Carlos Sainz y mete la quinta marcha.

La comunicación entre los tres no es buena. Los padres no paran de echarse la culpa de todo. Jenni está del lado de su madre, que es la que la ha criado, y Antonio no soporta ese dos contra uno y sale despavorido de la escena de nuevo. Al final, Manuel consigue abrir los ojos a Antonio: “Intenta mantener tu imagen de respeto y que tu hija sepa que estás ahí”.
En las votaciones finales, aunque sigue habiendo suspensos, aparecen los primeros notables altos, como el de Mary, que se lleva un 8 de Carlos. La misma nota se llevan Ana Mari y Hana, que reconoce sentirse por primera vez orgullosa de su madre.
Solo 100 kilómetros separan a los Padres lejanos del mercado en el que venderán las reses y el Cordobés cree que es el momento de visualizar la meta: “Yo tengo un lema que me ayuda a tirar hacia delante y es muy simple: Ríete y el mundo se reirá contigo; llora, y llorarás solo. Y llorar no es malo y sufrir no es malo. Lo malo es no saber disfrutar y para disfrutar lo importante es que todos nos ayudemos, que seamos un equipo y que seamos más felices dando que recibiendo. Que no decaiga el ánimo. La meta ya está ahí.