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Seis cosas que te enseñaron en el colegio y no has usado nunca más

Seis cosas que te enseñaron en el colegio y no has usado nunca másGTRES

El colegio, esa maravillosa época que comienzas a los tres años y abandonas a los 12. Ocho largos años que parecen que nunca van a terminar. Ocho años en los que el mejor momento es el del recreo. Ocho años en los que te enseñan muchas cosas pero, ¿realmente todas ellas son útiles? Lo cierto es que no y aquí está la prueba.

Todo lo aprendido en matemáticas más allá de sumar, restar, multiplicar y dividir. ¿Quién ha vuelto a hacer una raíz cuadrada? Es más, ¿alguien sabe realmente para lo que sirven? Las matemáticas seguro que fueron la pesadilla de muchos durante sus años de estudiante para que después toda operación que necesites resolver en tu vida se pueda hacer con una calculadora.
Tocar la flauta. Ese instrumento de viento ha sido una auténtica tortura para muchos padres que tenían que soportar los ensayos de sus hijos ante el examen de flauta de ese curso. Servir, no habrá servido de mucho pero todos sabemos tocar la canción de Titanic, que es un clásico y nunca se sabe cuándo la puedes necesitar.
Usar el compás. Muchos cuadernos se llenaron de círculos perfectos hechos con un compás durante algún rato de aburrimiento, sí. Pero la verdad es que hasta la fecha pocos sabes cuál era su verdadero uso. Y ¿el transportador? Ese instrumento que se perdía o rompía dos días después de comprarlo, ¿de verdad alguien ha vuelto a medir ángulos?
Hacer cosas con macarrones. En algunos colegios se han visto verdaderas obras de arte dignas de ARCO hechas con macarrones. En su modalidad más popular podía encontrarse el típico collar de macarrones que se regalaba por el Día de la Madre.
Las volteretas. En todas sus variantes: para delante, para atrás, de lado… ¡Cuántos cuellos han sufrido las consecuencias de una clase de educación física dedicada a ellas! Lo cierto es que muchos todavía no han vivido ninguna situación que pudiera resolverse con una voltereta. Habrá que seguir a la espera.
Hacer cosas con el punzón. Si lo piensas bien ahora era peligroso cuanto menos. No éramos conscientes de lo que realmente podía hacer un niño con uno de ellos en sus manos. Nuestras vidas corrieron peligro por algo que nadie ha vuelto a utilizar.