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El vertido tóxico ya alcanza el Danubio pero es menos contaminante

El vertido tóxico ha llegado al Danubio, aunque de momento no se han registrado peces muertos en el Raba, un afluente del Danubio, ni en el Mosoni-Danubio, un brazo del río centroeuropeo, a los que ha ido llegando el vertido a lo largo de la mañana. Así lo anunció la portavoz de la Oficina de Catástrofes, Gyorgyi Tuttos, que explicó que el ph del agua contaminada ha bajado desde el valor 13 del miércoles, incompatible con la vida, hasta 9, más cercano al punto de inocuidad.
De acuerdo con un funcionario del Departamento del Agua, las muestras de agua recogidas en la confluencia del río Danubio con el afluente Raab revelan "una tasa ligeramente más alta de alcalino de lo normal, entre 8,96% a 9,07%", mientras que lo habitual es del 8%.
Gyorgyi Tuttos, ha explicado que la ola de "barro rojo" alcanzó este afluente, a unos 20 kilómetros del Danubio, aunque aseguró que el PH del agua ha bajado hasta 9,2, después de que este miércoles hubiera alcanzado un valor de 13, incompatible con la vida.
El portavoz de la Unidad Nacional de Desastres, Tibor Dobson, ha explicado que la población local ha estado batallando para reducir el contenido de alcalino del vertido, que sigue siendo de alrededor de pH nueve -por encima de los niveles normales y menos dañinos, de entre seis y ocho-, antes de que llegase al Danubio.
Causa
La rotura de una balsa de acumulación, propiedad de la empresa fabricante de aluminio MAL Zrt, provocó el lunes el derrame de un millón de metros cúbicos de lodos altamente tóxicos. Cuatro personas, entre ellas un niño, fallecieron en el accidente y otras seis se encuentran desaparecidas.
El presidente de la organización ecologista Greenpeace en Hungría, Zsolt Szegfalvi, destacó que se trata de la catástrofe más grande de Europa relacionada con el llamado barro rojo.